LA GENERACIÓN MENOS PREPARADA DE LA HISTORIA

Los políticos no paran de decir que la generación actual es la mas preparada de la historia.
El culto actual a la juventud pasa además por un peloteo vergonzoso, descaradamente dirigido a captar su voto, en el que constantemente se hace referencia a las increíbles dificultades de los jóvenes actuales (como si nunca antes los jóvenes hubieran tenido dificultades y mayores), a que son la generación más preparada de la historia, a que habría que regalarles entre todos un piso, un título y una renta básica sólo para empezar a hablar de justicia social.

El experto Jesús Lainz comenta que lo contrario es más cierto: el fracaso del sistema educativo. Aduce algunas pruebas: el abandono escolar, el bajísimo nivel de formación, la masificación universitaria, el desprestigio internacional del sistema educativo español, el derroche de medio y el desánimo de los profesores. La conclusión es "la más igualitaria de las analfabetizaciones". Su interpretación es que hemos cambiado cantidad por calidad. En efecto, los jóvenes actuales acumulan más años de estudio que ninguna otra generación anterior, pero su nivel formativo sirve para muy poco. Un sistema educativo cada vez menos exigente confiere títulos muy especializados con facilidad. Todo eso no sirve de mucho.

A los únicos que les benefícia que las personas esten tan sólo  formadas en un terreno ultraespecífico que se ciñan al esquema productivo sin cuestionarlo es al capitalismo.

El título educativo se considera como un medio para conseguir un trabajo, que a su vez es otro instrumento para disfrutar de una vida regalada. El centro de la vida para los jóvenes no es el trabajo, la carrera, sino la fiesta, el jolgorio.

El sistema educativo no motiva a los jóvenes a estudiar su vocación, les inculcan que deben estudiar una carrera que les de trabajo y dinero, sin importar si sienten devoción o no por esa carrera.
Si a la falta de motivación del sistema se le suma la fiesta eterna en la que vive la juventud se obtiene un resultado pésimo.

 La única institución que han logrado introducir a las juventudes españolas en los últimos decenios ha sido el botellón. Tenemos unos jóvenes que leen poco y beben mucho.


La Universidad baja sus niveles hasta límites que deberían darnos vergüenza. El índice de fracaso escolar, aunque ha bajado en los últimos años, se sitúa entre el veinte y el veinticinco por ciento, si somos muy optimistas. La OCDE acaba de decir que España debe elevar la cualificación de ¡hasta 9,5 millones de trabajadores! que tienen "una formación insuficiente, son incapaces de manejar información sencilla por escrito o efectuar una operación de cálculo básico". Se trata de gente que ha salido de las aulas no hace mucho, que ronda los cuarenta-cuarenta y cinco años, y que, por lo tanto, va a estar en el mercado laboral al menos otros veinte.
 Hablamos de cuatro millones de personas.

En España tenemos la tasa de paro juvenil más elevada de los países de nuestro entorno. Está ya en un 42%, frente a una media del 20,4% en Europa, según datos oficiales.

Seguramente os extrañará este pésimo resultado que obtuvimos, mirar los vídeos que os hemos dejado a continuación y entenderéis el pésimo resultado de nuestras juventudes.
VÍDEOS:
Cultura general en la adolescencia:
*https://m.youtube.com/watch?v=QqCq59GB4Ys
*https://m.youtube.com/watch?v=y31wyfvo69E
*https://m.youtube.com/watch?v=Pt2q0BCEFx4
*https://m.youtube.com/watch?v=Ww68gDAInxg