John F. Kennedy, el admirador de Hitler

John F. Kennedy fue durante una etapa de su vida confeso admirador de Adolf Hitler y la Alemania nazi.

Esto se sabe gracias a sus diarios de viaje y cartas (1937-1945)

"¿Fascismo? Lo correcto para Alemania", escribió entonces quién posteriormente ocupó la Casa Blanca y forjó el mito de Camelot. "¿Qué son los males del fascismo frente a los comunismo?", se preguntó Kennedy 

Y en un pensamiento que parece remitir directamente a la idea de superioridad racial proclamada por el III Reich, JFK escribió tras viajar por la región del Rhin: "Ciertamente, las razas nórdicas parecen ser superiores a los romanos".

Otras reflexiones de John F. se refieren a las infraestructuras del régimen, como cuando asegura que las 'autobahns' eran 'las mejores carreteras del mundo". A ello hay que añadir una visita a la residencia veraniega de Hitler en Berchtesgaden (Baviera), construida en la cima de la montaña.
Residencia veraniega de Hitler en Berchtesgaden (Baviera)

"¿Quién ha visitado estos dos lugares puede imaginarse fácilmente cómo Hitler emergerá dentro de unos años del odio que actualmente le rodea como una de las personalidades más importantes que han existido", dejó constancia de sus impresiones por escrito.
Joe P. Kennedy, padre del futuro presidente, había creado controversia al inicio de la II Guerra Mundial al oponerse firmemente a entrar en combate contra Alemania, lo que le acarreó un importante daño en su carrera política.

Cuándo Hitler se suicido JFK dijo:  "Su ambición sin límites por su país lo convirtió en una amenaza para la paz mundial, pero tenía algo misterioso. Era materia de leyenda".
Búnker en el que se suicidó Hitler