El pucherazo del 21-D

La imagen de los apoderados de ERC y la CUP contando los votos en una población del interior de Cataluña es más propio de los comicios de una república bananera que de una de las regiones con más peso económico y político de España.

 El artículo 77 del reglamento que regula los procesos electorales en nuestro país, si bien permite a los apoderados acceder a los colegios electorales y examinar el desarrollo de las operaciones de voto y escrutinio, en ningún caso habla de que se puedan manipular los votos. Algo que, por otra parte, es lógico, ya que la ambición es inherente a la política y de existir esa prebenda los distintos representantes intentarían beneficiar a sus siglas en detrimento de la limpieza y el escrúpulo democrático que debe regir cualquier cita con las urnas. En este caso que ofreció en exclusiva OKDIARIO, hubo varios miembros de Ciudadanos que dieron testimonio de ello.

No en todos los colegios hubo tanta suerte. El déficit de interventores de los partidos constitucionalistas en distintas zonas rurales de Cataluña,  ha podido incidir en el resultado final.

Las normas que nos rigen a todos fueron pisoteadas en numerosas localidades.

Por ejemplo, en el municipio gerundense de Sant Hilari, violaron la directriz de la Junta Electoral que prohibía la exhibición de carteles y lazos amarillos a favor de los golpistas encarcelados.

También influyó en el resultado que la mayoría de papeletas de Ciudadanos no llegarán a los hogares catalanes.
Acción que realizaron los naZionalistas de la CUP.
Papeletas de Ciudadanos que nunca llegaron a los hogares catalanes

Este es el ídolo de los de la CUP