23 años del asesinato de Gregorio Ordoñez

Tal dia como hoy hace 23 años el primer teniente de alcalde de San Sebastián, Gregorio Ordóñez, fue asesinado por ETA.
Gregorio Ordóñez había entrado en política en 1981. El motivo: “No me gustaba ver a mi tierra con un yugo”.

Su carrera política fue meteórica:
-1983: concejal en el Ayuntamiento de San Sebastián con 24 años.
-1987: delegado de Turismo.
-1990: parlamentario vasco.
-1991: delegado de Urbanismo y primer teniente de alcalde.

Sus originales campañas electorales ocupaban páginas:
Pero lo que marcó la trayectoria de Gregorio Ordóñez fue su firmeza frente a ETA.

ETA no tardó en ponerlo en la diana. En agosto de 1994 recibió amenazas de muerte: “Una declaración más y tu familia corre peligro”. 

Egin, particular vocero de ETA, se unió a la campaña de los terroristas y publicó esta carta: “Usted no merece ser vasco”. 
Se acercaba 1995, año de elecciones municipales, y la popularidad de Ordóñez estaba en alza. Las encuestas auguraban que el PP lograría la alcaldía donostiarra. 
La maquinaria terrorista se puso en marcha: Egin expresó su "temor" por la posible llegada de Ordóñez a la alcaldía. 
El 19 de enero de 1995 Gregorio Ordóñez presentó su candidatura a la alcaldía de San Sebastián. Quedaban cuatro días para que ETA lo asesinara. 

Esa noche, en plena Tamborrada donostiarra, celebró una cena con sus compañeros de partido. No sabía que sería la última. 
A mediodía del 23 de enero, mientras comía en el bar La Cepa, un terrorista de ETA le disparó por la espalda un tiro en la cabeza. Gregorio murió en el acto. 
“Conmoción” fue una de las palabras más repetidas en la prensa el día después del asesinato de Gregorio Ordóñez. 

Entre gritos de “asesinos” y “alcalde”, una multitud emocionada recibió el féretro de Ordóñez en la capilla ardiente instalada en el Ayuntamiento de San Sebastián. 

Al día siguiente los donostiarras se echaron a la calle: ETA les había arrebatado el derecho a elegir a su alcalde. 

El asesinato confirmó lo que el propio Ordóñez había denunciado en múltiples ocasiones: HB apunta, ETA dispara. 

Egin evitó hablar de asesinato y afirmó que Ordóñez “fue muerto”. 
Deia criticó con esta viñeta la atención que le habían prestado los medios. 
Martin Garitano, redactor jefe de Egin, criticó el tratamiento “superlativo” que los medios habían concedido al asesinato. Garitano sería años después Diputado General de Guipúzcoa. 
Por el contrario, la consternación por el crimen se apoderó de multitud de viñetas. 

Tres días después del asesinato de Gregorio Ordóñez, aparecieron pintadas insultantes en varios pueblos de Guipúzcoa: “fascista”, “carcelero” e incluso “asesino”. 

Su tumba en el cementerio de Polloe ha sido atacada en varias ocasiones. La primera, apenas unas semanas después de su asesinato. 

El asesinato de Gregorio Ordóñez fue el inicio de la estrategia de ETA conocida como “socialización del sufrimiento”. Los terroristas pusieron en la diana a políticos, jueces, profesores o periodistas que les habían plantado cara. 

En el 18º aniversario de su asesinato, su hijo Javier, que tenía catorce meses cuando ETA lo dejó huérfano, recordó a su padre en este vídeo