El misterio de la Isla de Pascua

2.000 kilómetros separan a la Isla de Pascua del lugar habitado más cercano, y más de 3.600 la aíslan del continente más próximo, Sudamérica. Situada en pleno océano Pacífico, cerca del Trópico de Capricornio, es el lugar de origen de las misteriosas figuras de piedra conocidas como moai que habitan toda la isla y que, con el paso de los años, se han convertido en su símbolo. 
Pero éste no es su único enigma.

La diminuta Isla de Pascua, llamada así por el día en que los europeos llegaron a ella en 1722, pertenece a la región chilena de Valparaíso desde 1888 y cuenta con una población no superior a los 6.000 habitantes.
Los moai contemplan el cielo infinito

El gran enigma científico de la Isla de Pascua, desconocida por la civilización occidental hasta la llegada de los holandeses en el siglo XVIII, fue la presencia de los imponentes moai, más de 900 estatuas gigantes de piedra que pueblan la isla y le confieren su imagen más emblemática. Dado que los moai no forman parte de las manifestaciones culturales actuales, se ha supuesto que fueron erigidos por una civilización anterior prácticamente desconocida. Además, las dimensiones de estas esculturas (algunas alcanzan 20 m de altura y más de 250 toneladas de peso) plantean un problema tecnológico importante relacionado con su transporte y emplazamiento. Por otra parte, dada la posición intermedia de la isla entre América y Polinesia, se han propuesto estos dos posibles orígenes para la civilización ancestral de la isla. El momento de esta colonización inicial también sigue siendo una incógnita, igual que la fecha y el porqué de la desaparición de aquella civilización original.
Distribución de los ‘moai’ en la isla

Cuando el sol se hunde lentamente en el océano detrás de las misteriosas figuras de piedra, el momento es ideal para cavilar y meditar. Algunas de las personas que observan los moáis inventan su propia teoría sobre el origen de las estatuas gigantes, y no pocos se alegran de que no haya una respuesta para todo.

Información básica:

Cómo llegar: Solo es posible llegar a la Isla de Pascuas vía Santiago de Chile y desde allí únicamente con la compañía LAN. La aerolínea vuela diariamente a la isla y desde allí también una vez a la semana a Tahití.

Trámites migratorios: El turista no necesita visado pero sí un pasaporte con una validez mánima de seis meses. A la llegada a Chile se expide sin coste alguno una tarjeta turística que da derecho a una estancia en el país de hasta 90 días.

Cuándo viajar: Todo el año. En verano, de finales de noviembre a principios de abril, las temperaturas se sitúan entre los 16 y 27 grados centígrados. Durante los demás meses llueve un poco más y las temperaturas son un poco más bajas.

Moneda: Un dólar equivale a 619 pesos chilenos (fecha: 5 de marzo de 2015). En Hanga Roa, cerca del puerto, hay algunos bancos pequeños con cajeros automáticos. Los hoteles y los restaurantes también aceptan dólares pero no euros. Los tipos de cambio son más favorables en el Chile continental.