Las últimas lágrimas de Boabdil

Un 2 de enero en 1492: en España, el Reino nazarí de Granada se rinde ante el ejército de Los Reyes Católicos. 

Camino a su destierro, Boabdil no se atrevía a girar la mirada hacia Granada, y sólo cuando estuvo lejos, hizo una pausa en su camino, sobre la colina conocida por El Suspiro del Moro, y observando por última vez su palacio y la bella ciudad que había perdido, suspiró, y rompió a llorar. Su propia madre, Ayesha, llena de sorpresa y furia, le reprochó sus lágrimas exclamando: "Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre".

No es difícil entender el porqué del llanto de Boabdil. Las lágrimas que derramó eran la constatación de que iba a abandonar un paraíso en la Tierra.
MARIANO BERTUCHI (Granada, 1885-Tetuán, 1955) El suspiro del moro