Policía y Guardia Civil sustituyen a los Mossos en la vigilancia del Parlament cara a la investidura

El Ministerio del Interior ha desplegado en las últimas horas un nuevo dispositivo liderado por agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil que incluye la inspección del subsuelo del Parlament y un refuerzo presencial de vigilancia en aeropuertos y fronteras terrestres y marítimas.

En el marco de este operativo, la Policía Nacional ha inspeccionado este miércoles el alcantarillado del Parc de la Ciutadella en Barcelona, donde está el Parlament. Este Cuerpo no tiene encomendadas en Cataluña estas competencias en seguridad, que asumen los Mossos d’Esquadra. Fuentes de la policía autonómica señalan que serán ellos los que, siguiendo el protocolo habitual, vuelvan a revisar y sellar las alcantarillas el mismo día del pleno.

El plazo máximo para celebrar la primera sesión de debate de la investidura es el próximo 31 de enero. El expresidente Carles Puigdemont, reclamado por la Justicia y que se encuentra fugado en Bélgica, ha insistido hoy tras reunirse con el presidente del Parlament, Roger Torrent, en que “hay muchas posibilidades“, además de la asistencia presencial, para participar en ese pleno.

Diversos furgones de la Policía Nacional han aparcado desde el lunes en diferentes puertas del Parc de la Ciutadella y este miércoles se han sumado los agentes especialistas en subsuelo. En la entrada más cerca de la Estació de França han aparcado tres furgones, mientras que en una lateral hay otro furgón estacionado.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado en una entrevista en Onda Cero que “hará todo lo posible” para que se cumpla la ley en España y que están preparados para recurrir ante el Tribunal Constitucional en cuanto se produzca una decisión de la Mesa del Parlamento catalán avalando esa investidura, aunque “respetando siempre los procedimientos y las formas”.


Impedir que entre en un maletero


Ayer el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, también confirmó que estaban “muy preocupados” ante la posibilidad de que Puigdemont burlara los controles, por lo que se había reforzado el dispositivo policial, extremando la vigilancia en la frontera, los puertos y el espacio aéreo.


“Hay muchos caminos rurales y se puede entrar por barco, en helicóptero o por ultraligero, pero trabajamos para que no ocurra”, aseguró Zoido. Trabajan, incluso, para procurar “que Puigdemont no pueda entrar ni en el maletero de un coche”. “Vamos a trabajar de manera muy intensa mañana, tarde y noche”, añadió.