El plan de las agencias espaciales europeas para desviar un gran asteroide con una bomba atómica


Las agencias espaciales europeas y la NASA están investigado ya la viabilidad de los llamados impactadores cinéticos, naves capaces de desviar asteroides en el caso en que una de estas moles se dirigiera contra la Tierra. No se trata de una tecnología superflua: los científicos saben que es cuestión de tiempo, quizás un año, quizás décadas o quizás mucho más, que un asteroide dañino se estrelle contra la Tierra.

Científicos e ingenieros han presentado, en la revista Acta Astronautica, el que es un concepto de impactador cinético realmente impresionante. Se trata HAMMER, un vehículo diseñado para desviar asteroides con su masa o bien con la ayuda de una cabeza nuclear.
En teoría, y siempre que los sistemas de detección tengan recursos para alertar de la llegada de un asteroide con el suficiente tiempo de antelación, se podría enviar varias naves HAMMER, cada una de ellas de 8,8 toneladas de peso (una masa comparable a la de grandes satélites o naves pequeñas) a chocar contra el objeto para desviarlo de su trayectoria.
En el caso de que la amenaza fuera demasiado grande, los impulsores de HAMMER dejarían a un lado las sutilezas: en ese caso, las naves irían equipadas con cabezas de guerra.
«Siempre que sean prácticos, preferimos los impactadores cinéticos, pero varios factores, tales como la gran incertidumbre o el escaso tiempo de repuesta (a causa de la posible detección tardía de los asteroides y el enorme margen de maniobra que se necesita para desviarlos), reducen su eficiencia», escriben los investigadores. En esos casos, solo una inmensa explosión podría tener la capacidad de desviar a los asteroides para evitar una catástrofe.