Banda de inmigrantes okupas búlgaros dirigían red de prostitución de menores en Madrid mientras cobraban también ayudas sociales


La Unidad contra las Redes de Inmigración y Falsificación (Ucrif) de la Jefatura Superior de Madrid, con la ayuda de la Policía Municipal, ha desbaratado una de las principales mafias búlg garas dedicadas a la prostitución y a los robos. La operación Rocío se ha saldado con 42 detenidos (había 74 investigados), de los que once han ingresado en prisión, entre ellos los presuntos cabecillas: Metodi Borisov Mladenov y su mujer, Roza Terzieva. Residían en Carabanchel con sus tres hijos, en una vivienda «okupada» de la calle de Ayamonte.

Sin oficio ni beneficio aparentes, habían gozado de ayudas de la Comunidad y del Ayuntamiento, hasta el punto de que cada uno cobró la renta mínima de inserción, al estar oficialmente (no de hecho) divorciados; y les faltaba un solo trámite para que les dieran un piso en Pozuelo de Alarcón.