Trabajador de 61 años muere de un infarto por las jornadas infrahumanas a las que la empresa le sometía


El pasado domingo por la noche un trabajador de 61 años murió en la planta cementera de Alcalá de Guadaíra, explotada por Portland Valderrivas. 

Según los resultados del médico forense el hombre murió de un infarto probablemente surgido por los inhumanos turnos a los que la empresa le sometía.

Fue atendido en el lugar del accidente por los servicios de emergencias 112 sin conseguir su reanimación.