El origen del Día de la Amistad Hispanofilipina y la historia de Emilio Aguinaldo, el líder independentista y primer presidente filipino que se arrepintió de haberse independizado de su 'querida madre patria española'


Un 30 de junio de 1898, Emilio Aguinaldo, presidente de la Primera República Filipina, emitió una orden por la cual se decretaba que los últimos gloriosos soldados españoles conocidos como 'Los últimos de Filipinas' que se habían atrincherado en la iglesia de Baler durante casi un año fueran tratados no como enemigos, sino como hermanos, y que recibieran la asistencia necesaria para su retorno a España.



Emilio y el senador filipino Edgardo Angara, fueron los principales promotores del Día de la Amistad Hispanofilipina, que tiene lugar el 30 de junio en honor a los héroes de Baler y para preservar los vínculos con la que siempre será su madre patria.


Pero la historia no acaba aquí. Años más tarde, Emilio Aguinaldo se arrepentiría de haberse alzado contra la patria española. El mismo diría: "Sí. Estoy arrepentido por haberme levantado contra España y, es por eso, que cuando se celebraron los funerales en Manila del Rey Alfonso de España, yo me presenté en la catedral para sorpresa de los españoles. Y me preguntaron por qué había venido a los funerales del Rey de España en contra del cual me alcé en rebelión... Y, les dije que sigue siendo mi Rey porque bajo España siempre fuimos ciudadanos españoles pero que ahora, bajo los Estados Unidos, somos tan solo un Mercado de consumidores de sus exportaciones, cuando no parias, porque nunca nos han hecho ciudadanos de los Estados Unidos... Y los españoles me abrieron paso y me trataron como su hermano en aquel día tan significativo". Este suceso le daría a conocer como 'El arrepentido'.


Emilio Aguinaldo cada vez más arrepentido y harto de los yanquis que toda huella de la hispanidad estaban borrando dimitió de su cargo y desapareció de la vida política. A partir de ahí muy pocas apariciones suyas se produjeron, entre ellas la del funeral mencionado anteriormente y las únicas declaraciones que se tienen de su vejez fueron a ABC en la que declaró su profundo amor a España y el buen trato que en la guerra siempre dio a los soldados españoles y a la rojigualda.