En Oxford los estudiantes que eviten hacer contacto visual podrían ser culpables de racismo y expulsados


La Unidad de Igualdad y Diversidad de la universidad ha aconsejado a los estudiantes que “no hablar directamente con las personas” podría considerarse una “microagregación racial” que puede conducir a una “mala salud mental”.
Otros ejemplos de “racismo cotidiano” incluyen preguntarle a otros estudiantes de dónde son “originalmente”.
“Básicamente, las personas están siendo acusadas de un delito mental”, dijo el Dr. Williams a The Telegraph“Están siendo acusados ​​de tener pensamientos incorrectos basados ​​en la suposición de dónde pueden o no estar mirando”.
El Dr. Williams, autor de Libertad académica en una era de concordancia, dijo que la Universidad de Oxford estaba “sobrepasando la línea” diciendo a los estudiantes “cómo deben sentirse y pensar”.
“Es realmente problemático, significa que las personas no pueden relacionarse entre sí de forma natural, tienen reglas en el fondo de su mente y no pueden ser espontáneas ya que sus interacciones se superponen con el deseo de seguir todas estas reglas”.
A principios de este año Cardiff Metropolitan University prohibió frases como “palabra de honor” y “acuerdo entre caballeros” porque no era un lenguaje “inclusivo”.
Además la guía de la universidad establece que los términos “neutrales en cuanto al género” deben usarse siempre que sea posible, y agrega que los estudiantes no deben permitir que su “trasfondo cultural” afecte su elección de palabras.
La Universidad de Glasgow ha comenzado a emitir “normas”, para los estudiantes de teología que estudien la crucifixión de Jesucristo, recordándoles a los estudiantes que pueden salir de clase si consideran que las imágenes de aquel hecho les produce angustia.