La Comunidad Musulmana obliga a una escuela en Alemania a comprar con el dinero que iba a ir destinado a una ONG burkinis para las niñas musulmanas


El Gimnasio Pestalozzi en Herne compró 20 burkinis para garantizar que los estudiantes musulmanes participen en clases de natación y para apoyar la integración, confirma el director Volker Gößling.

"Ahora ya nadie tiene excusa para no tomar parte en las clases de natación", dice Gößling. Según él, las lecciones de natación son parte de la integración y la cultura alemana.

La razón detrás de la iniciativa es que sin los burkinis, las niñas musulmanas no participaban. "Quiero que todos aprendan a nadar y creo las condiciones adecuadas para eso", agrega el director.

Se gastaron casi 400 euros en comprar las prendas islámicas. El dinero proviene de una carrera benéfica. 

Actualmente, quince chicas han aceptado la oferta de la escuela.
La iniciativa de la escuela fue muy criticada. El experto en educación, Klaus Spenlen, llama a la escuela diciendo que "arroja las tradiciones que nunca debería abandonar" y lo llama una forma de "obediencia preventiva".

Las clases de natación están disponibles en Herner Schule en sexto y octavo grado. Las personas cercanas a la escuela dicen que muchos jóvenes musulmanes habían negado las clases de natación por motivos religiosos.