Sánchez elimina el control de los gastos de la Generalitat impuesto en 2015 para vigilar que no se malversará más dinero en financiar al separatismo


El nuevo Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido levantar el control a las cuentas de la Generalitat de Cataluña. 
"Hemos determinado que se den instrucciones a los bancos para que el Gobierno de Cataluña pueda abordar los pagos que le corresponden sin necesidad de pasar por la supervisión de Hacienda del Gobierno de España", ha anunciado la nueva ministra portavoz, la también titular de Educación, Isabel Celaá.
El control de las cuentas catalanas comenzó en 2015, ligado al uso de Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), pero se reforzó con un control total de pagos y facturas en septiembre de 2017, poco antes del referéndum del 1-O, suspendido por el Tribunal Constitucional. 
Con la medida se pretendía evitar que los fondos públicos fuesen destinados a actividades ilegales o partidistas y el PSOE había asegurado después de que prosperase la moción de censura, por boca del secretario de Organización, José Luis Ábalos, que se mantendría.