El hombre que ante la inacción de las instituciones está ayudando a Eulalia, una anciana de 98 años de procedencia humilde, a recuperar su casa okupada por un maltratador


Este es el hombre que ante la inacción de las instituciones está ayudando a Eulalia, una anciana de 98 años de procedencia humilde, a recuperar su casa okupada por un maltratador.

Eulalia vive en Navacerrada y no puede entrar en su casa porque fue okupada mientras ella estaba ingresada en el hospital. Al salir cuando le dieron el alta intentó volver a su vivienda pero descubrió que un conocido de la familia se había instalado en ella, cambiado la cerradura y le impedía la entrada.

La persona que okupó la vivienda de Eulalia hace ocho meses es un conocido de la familia, fue pareja de una sobrina suya hace dos años y la sobrina de una de las hijas de Eulalia denunció a este hombre por malos tratos, hechos por los que fue detenido y pasó 48 horas en el cuartel.

El okupa no responde a las llamadas ni abre la puerta. Eulalia solo ha podido recoger unas cuantas cosas antes de que el nuevo 'inquilino' cambiara la cerradura, pero el resto de sus pertenencias aún continúan en el interior.

La familia intentó acceder en la casa pero las autoridades les dijeron que el okupa maltratador tenía unos 'derechos'.

"La Guardia Civil nos ha dicho que si intentamos entrar, nos llevan detenidas a nosotras porque la casa le pertenece ahora a él" añade otra hija de Eulalia a los medios de comunicación.

El okupa no tiene intención de abandonar voluntariamente la vivienda y la única solución que se le ha dado a la familia es la vía judicial, lo que puede tardar mucho tiempo.