La policía alemana detiene al terrorista y guardaespaldas de Bin Laden que residía en Alemania desde 2005 como "refugiado" y que vivía sin trabajar gracias a las ayudas sociales


La Policía de Bochum (Alemania) ha detenido al tunecino Sami A., de 42 años y exguardespaldas del jefe de la red terrorista Al Qaeda Osama Bin Laden, quien residía como "refugiado" en Alemania desde 2005 junto con su esposa e hijos.

La detención se produjo durante la visita que el detenido está obligado a acudir a la comisaría local diariamente, de acuerdo a las condiciones impuestas después de que se rechazara su petición de asilo y en atención a que está fichado como individuo peligroso por sus pasados contactos con el terrorismo islámico.

El tunecino Sami A. era uno de los encargados de la seguridad de Bin Laden después de los atentados del 11S y cuando éste era el terrorista más buscado del mundo.

Ha sido declarado culpable por cuatro tribunales de pertenencia a Al Qaeda y apoyo al terrorismo, pero obtuvo el estatus de asilo político en Alemania debido a que en su país «tiene más probabilidades de sufrir torturas, tratos inhumanos o degradantes», según la sentencia en última instancia del Tribunal Administrativo Superior alemán emitida en abril de 2017. Esto significa que no puede ser deportado a Túnez y que Alemania debe otorgarle el mismo trato que al resto de los refugiados. Dado que pertenece a la lista de terroristas en suelo alemán y es objeto de vigilancia policial permanente, debe presentarse diariamente en una comisaría para fichar, pero ahí terminan sus responsabilidades.

A cambio recibe subsidios por 1.167 euros al mes, con lo que vive él y toda su familia.