Las autoridades francesas pierden el control de otra ciudad: sexta noche ya que Nantes se halla en una guerra callejera entre policías y africanos por la muerte accidental de un africano a manos de un gendarme


Nantes vivió la noche del sábado al domingo su quinta noche de disturbios tras la muerte de Aboubakar Fofana, un joven africano de 22 años asesinado accidentalmente por la policía el pasado 3 de julio en un control policial en el barrio de Breil.

Unos 300 gendarmes y 200 policías franceses han sido movilizados en Nantes para intentar mantener la calma y garantizar la seguridad.

Unos 18 coches ardieron la noche del sábado en los barrios considerados conflictivos de Nantes. De ellos, 15 fueron incendiados y tres ardieron por propagación al alcanzarles las llamas, según la cadena de radio France Info. A las fuerzas del orden les tiraron proyectiles y cócteles molotov durante los altercados.


Las autoridades francesas no tienen control ya de varios suburbios de dicha ciudad, esta será la sexta noche de guerra callejera entre africanos y policías franceses. En la víspera fueron incendiados otros 35 vehículos y más de cincuenta la noche del jueves al viernes.

Durante estas cinco noches de disturbios, también han sido blanco de vandalismo mobiliario urbano, comercios, escuelas, edificios oficiales y bibliotecas públicas.

No se sabe aún exactamente cuantos coches han sido incendiados ni cuanto va a costar los daños de estas protestas a los franceses. Pero los expertos afirman lo obvio, va a ser otro palo más de la inmigración a las arcas públicas.

Varios vecinos también han asegurado a organizaciones nacionales que durante las manifestaciones ya se han producido múltiples robos, por lo que las autoridades recomiendan permanecer en casa bajo llave.