Las garras del Gobierno y de sus amiguetes sobre Correos ya surgen sus fatales consecuencias: Destruidos más de 15.000 puestos de trabajo, salario muy por debajo de la media, multiplicación de los accidentes laborales y una futura privatización de la empresa


El nuevo recorte aprobado en los Presupuestos Generales del Estado ha dejado una partida de 120 millones a Correos, cuando la cifra minima que se estima necesaria para garantizar el servicio postal en España sería de unos 230 millones.

Varias filtraciones en estos días han revelado que por un lado la empresa está buscando la manera más rentable de seguir destruyendo puestos de trabajo indefinidos y suplirlos por más contratación eventual, y por otro, que la consultora ATKearney entregó en 2017 un informe a Correos en el cual recomendaba su privatización.

Gráfico incluido en el informe filtrado de la consultora ATKearney

Cientos de protestas y movilizaciones la plantilla ha impulsado en estos meses fruto del malestar laboral que ya apunta al ex-presidente de Correos, Javier Cuesta Nuín y a la Junta Directiva, como máximos responsables de la degradación de las condiciones laborales y de la calidad del servicio prestado. Debido al malestar general entre los empelados, finalmente, el Gobierno del PSOE ha cesado al señalado Cuesta Nuín enchufando al frente de la mayor empresa pública del país a Juanma Serrano, un amiguete de Pedro Sánchez.

El abuso laboral de los directivos de Correos

En Correos se han destruido más de 15.000 puestos de trabajo, la eventualidad ya supera el 30% del total de la plantilla, las cargas de trabajo no paran de aumentar (y con ello los accidentes laborales) y el salario base sigue muy por debajo del SMI, además del ya mencionado recorte del presupuesto para cubrir el SPU se ha reducido a menos de la mitad en pocos años.

Estos datos negativos (silenciados en gran medida) contrastan con otros, como por ejemplo, que la cifra de negocio alcanzase en el primer trimestre del año los 1880 millones de euros, un 6% más de lo presupuestado en 2017.

Mientras la plantilla ha visto como su sueldo ha ascendido un 1% en la última década, el  ex-presidente de Correos ha resultado ser el ejecutivo del sector público que más dinero ha ingresado durante la “etapa Rajoy” con la friolera de 1,2 millones de euros de retribución acumulada desde su nombramiento en marzo de 2012, con 191.052,58 euros de sueldo en 2017. Declaran pérdidas y transmiten la sensación de “bancarrota de lo público” pero las cuentas evidencian que para los directivos sí hay suculentas ganancias.