Orban asegura que si aplicara la política de refugiados de Alemania sería derrocado y critica duramente los designios colonialistas de Merkel


El primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha vuelto a criticar duramente la política de asilo de Merkel, tan blanda a su entender que no duraría ni un día más en el cargo si la aplicara en su país, según ha hecho saber en una entrevista a "Bild".

"Si yo hiciera una política de refugiados como la de su canciller, la gente me echaría del cargo ese mismo día", ha comentado el mandatario, que defiende una postura de mano dura contra los solicitantes de asilo.

Orban ha insistido en la necesidad de evitar cualquier tipo de injerencia desde Bruselas o Berlín en cuestiones migratorias.

"La política de inmigración no es asunto de la Unión Europea (UE). Se trata de un asunto nacional de cada Estado miembro. Desde 2015, se ha intentado hacer de esto una tarea conjunta y se ha fracasado", ha declarado.

Para el líder húngaro es importante cerrar las fronteras de la UE sin excepción para que "nadie puede entrar o dejar entrar" y ha subrayado que "todo el que se salve debe volver a África". En su opinión, la crisis migratoria es también culpa de los políticos europeos "que animan a los inmigrantes y dan la impresión de que vale la pena partir".