Carta de una estudiante de medicina que iba a recurrir a la gestación subrogada, y descubrió el oscuro negocio tras esta


Querida Barbijaputa me dirijo a ti ya que sueles tratar y defender el tema de la subrogación de maternidad. Yo he sido defensora de la MS hasta que me ha tocado a mi “la necesidad” de usarlo y salí espantada cuando me informé más a fondo del proceso. Hay gran desconocimiento al respecto.

Y este gran desconocimiento es lo que hace que haya defensores de la SM. De que haya parejas que lo hagan aún a sabiendas de cómo es mejor ni hablar, nunca podré entenderlo. Es por esto que me he animado a escribir esta carta e intentar concienciar.


Esta semana ha saltado la noticia de que se han quedado “secuestradas” 20 familias en Ucrania porque el consulado español se ha cerrado a dar pasaportes a estos niños debido a irregularidades de la clínica en el proceso.

Esta clínica para más inri es la más internacionalizada y que más seguridad dice tener en cuanto a que la madre subrogadora es voluntaria y que el proceso es totalmente transparente. Y a la que yo me dirigí no hace mucho. Cuento mi experiencia en cuanto a esa “voluntariedad”.

Lo que primero haces es contactar con la clínica, que te ofrece paquetes desde un solo intento hasta ilimitados “todo incluido” donde te garantizan que vas a tener un hijo sano. Así, como el que te garantiza la satisfacción con tu coche o nevera.

Si para conseguir ese hijo sano deben explotar el útero de 1 o 20 mujeres pues nada, hay que hacerlo porque la satisfacción del cliente es lo primero. El material genético (esperma) debe de ser el del padre pero el femenino puede ser de donante.

En el caso de donante (ojo al dato), te harán ver una serie de fotos y características  para que tú elijas la que más te guste y luego viene la pregunta del millón “que sexo quiere que tenga su bebé?” 

Estoy “teniendo un hijo” o comprando zapatos?

Si no eres muy listo y no preguntas nadie te dirá nada hasta no empezar el proceso. Pero si eres humano y te preocupa cómo estará la persona que va a gestar, si la cuidan, si está contenta, si quiere hacerlo etc etc te llevarás una desagradable sorpresa...

No podrás tener ningún tipo de contacto con ella. Tan solo te darán 15 minutos al mes de videollamada (tutelada por supuesto). A estas alturas de la toma de información yo ya no tenía palabras. Bueno si, las tenía, pero ninguna era bonita. Estaba espantada y muy asqueada.

La despersonalización del proceso es brutal. Es del palo de “toma mis gametos, avísame cuando nazca el bebé”. Y tú sigues haciendo tu vida mientras una mujer al otro lado del mundo lucha sola por tener tu hijo porque si no hay bebé no cobra por supuesto.

Renunciamos a este proceso, faltaría más. Prefiero no tener un hijo a que evidentemente adoben y exploten a una mujer por mi culpa. Y como soy bastante curiosa, decido hablar con un amigo ucraniano y lo que me dice ya ralla la locura.

Sus palabras; “las chicas suelen ser personas de la periferia, muy pobres, que lo hacen porque no tienen para comer. No es sólo el dinero que les dan por el embarazo, durante esos meses están en una casa donde no les falta lo más básico y lo suelen hacer a escondidas”.

Cuando escucho ya quiero llorar por mi, que he estado a punto de caer en esto y explotar a una mujer y sobretodo por ellas, que están dentro de un asqueroso mercado sin posibilidades de levantar la voz y hablar claro sobre su situación.

Nosotros ahora estamos en un proceso de descanso y recapacitando qué hacer en cuanto a adopción (aquí, allá etc). Ahora entiendo más que nunca cuando decían “la maternidad no es un derecho”. Pues no, tener un hijo a costa de pobres mujeres es un crimen.


[La carta es de una usuaria llamada "@MedEstud" en Twitter]