El Club Bildelberg -del cual Rivera es socio-, el círculo de economía y el IBEX 35 nos van a colar la 'España Federal'


A finales de septiembre de 2015, el canal Russian Today publicó el análisis de la escritora Cristina Martín Jiménez al respecto del Club Bilderberg y sus planes para con el secesionismo catalán: convertir a España en un Estado Federal para avanzar hacía los 'Estados Unidos de Europa'.

Si bien en dicho análisis Cristina Martín dejaba claro que Bilderberg "jamás tolerará una Cataluña independiente", también explicó que utilizarán a quienes manejan las riendas del Procés para imponer su particular agenda en España: nada menos que un nuevo modelo territorial de tipo federal.

Sin embargo, Bilderberg -que agrupa a los magnates más importantes del mundo- es especialista en la manipulación. Y, según el artículo, eso es lo que está haciendo en secreto "mientras avanza hacia su objetivo final: Construir una España a la medida de la elite global y no de los españoles, ya sean catalanes, leoneses o vascos".


El periodista Santiago Camacho también lo aviso en 2015, cuando en declaraciones a la cadena 'Cuatro' dijo: "El Club Bilderberg quiere imponer un Estado Federal en España".

Los planes de las oligarquías que mueven los hilos de este selecto club no pasan sólo por federalizar España, pretenden llevar a cabo un proyecto mucho más vasto que tiene como objetivo final un reordenamiento general de Europa en 'tribus regionales'.


Joseph Retinger, uno de los fundadores del Club Bilderberg, fue además uno de los arquitectos originales del Mercado Común Europeo y un líder intelectual de la integración Europea. En 1946, dijo en el Royal Institute of International Affairs que Europa necesitaba crear una unión federal de países "renunciando a parte de su soberanía". Retinger fue fundador de Movimiento Europeo, un lobby dedicado a crear una Europa federal. Retinger aseguró apoyo financiero para el Movimiento Europeo desde poderosos intereses financieros en los EEUU como el Council on Foreign Relations.


Los europeístas federalistas tienen como ídolo a Jean Monnet, uno de los padres fundadores de la UE, quien predicaba que los estados-nación deben ser subsumidos en una administración post-nacional tecnocrática. La idea defendida por Monnet era, según sus propias palabras "una Unión Europea que se moviera en la dirección de los Estados Unidos de América". Un proto-estado federal con gran poder a nivel federal y un poder cada vez más pequeño a nivel estatal y regional. Por esta razón fue acusado de ser un 'agente americano' que pretendía eliminar la soberanía nacional en Europa para crear una Europa federal que debilitara los poderes de las naciones europeas.

Las acusaciones lanzadas contra Monnet y los federalistas europeos no andaban muy desencaminadas, ya que diversos documentos salidos a la luz hace casi 20 años atestiguaban la estrecha vinculación de la CIA con Bilderberg y el Movimiento Europeo (el cual aún está operativo a día de hoy)

Tal y como explicó el periodista Ambrose Evans-Pritchard para The Telegraph (19 de septiembre de 2000): "Documentos gubernamentales americanos desclasificados demuestran que la comunidad de inteligencia estadounidense hizo una campaña en los años 50 y 60 para ganar fuerza para una Europa unida. Dirigieron e invirtieron el movimiento federalista europeo".

Los documentos confirman sospechas expresadas en aquellos tiempos de que América estaba trabajando de forma agresiva detrás del escenario para empujar a Gran Bretaña hacia un Estado europeo. Un memorándum, con fecha del 26 de julio de 1950, da instrucciones para una campaña que promocionara un Parlamento Europeo de pleno derecho. Está firmado por Gen William J. Donovan, jefe de la OSS, precursor de la CIA".

Los documentos fueron encontrados por Joshua Paul, un investigador de la universidad de Georgetown en Washington. Incluyen archivos publicados por los Archivos Nacionales Estadounidenses. La herramienta principal de Washington para dar forma a la agenda europea era el Comité Americano por una Europa Unida, creado en 1948. El Vicepresidente era Allen Dulles, director de la CIA en los años 50. El comité incluía a Walter Bedell Smith, primer director de la CIA. Los documentos demuestran que CAEU financió el Movimiento Europeo, la mayor organización federalista en los años de posguerra. En 1958, por ejemplo, aportó el 53.5% de los fondos del movimiento.

La Campaña de la Juventud Europea, una extensión del Movimiento Europeo, fue totalmente financiada y controlada por Washington. El director belga, Baron Boel, recibía pagos mensuales en una cuenta especial.

El papel estadounidense fue tratado como una 'operación encubierta'. Los fondos de la CAEU venían de los grupos empresariales con conexiones al Gobierno de EEUU.

Un mensaje de la sección europea, con fecha del 11 de junio de 1965, aconsejaba al Vicepresidente de la Comunidad Económica Europea, Robert Marjolin, que busque la unión monetaria sigilosamente y recomienda que se suprima el debate hasta el punto en que "la adopción de tales proposiciones se hiciera virtualmente inevitable".

La profunda relación de la CIA con la causa europeísta viene avalada también por la hemeroteca: en agosto de 1997, el periódico El País admitió la financiación de la CIA al Movimiento Europeo en un artículo firmado por José Comas.



Otro de los referentes clave del federalismo europeo es el filósofo suizo Denis de Rougemont, precursor de la idea de 'la Europa de las Regiones'. Rougemont fue miembro del Congreso por la Libertad de la Cultura (CLC), una organización cultural financiada por la CIA. También ayudó a fundar en Ginebra, de nuevo con dinero procedente de la Inteligencia norteamericana, el Centro Europeo de la Cultura (precursor de la actual European Cultural Foundation).


Y es como Director del European Cultural Center que Rougemont asistió a la reunión del Club Bilderberg celebrada en 1954.


Vemos así que las élites financieras vinculadas a la CIA y el Club Bilderberg nunca han ocultado sus planes para hacer realidad su ansiado proyecto de una España Federal integrada en los 'Estados Unidos de Europa'.


El separatismo catalán, también es federalista europeo, un punto en el programa del partido líder separatista 'Junts', lo deja claro: "aplicaremos para permanecer dentro de la UE, la Zona Euro y el Euro-Sistema de los bancos centrales" (p. 51).

Una voluntad inequívoca de permanecer dentro de la UE y tener cada norma de la UE con cada tratado todavía efectivo e incuestionable.

Teniendo en cuenta los numerosos vínculos entre cada uno de los candidatos de la lista Junts y grupos de reflexión europeos y organizaciones que abogan por una Unión Federalista Europea (es decir, un modelo en el que los Estados-nación desaparecerían con el fin de promover lo que comúnmente se llama euro-regiones que defienden sus intereses directamente en Bruselas), sería fácil ilustrar el punto que el movimiento para la independencia de Cataluña de hecho parte de una fuerza mucho más grande, una que actúa en el ámbito europeo y que se ha estado construyendo desde hace varias décadas. Esta relación entre Junts y federalismo europeo se ve más claramente en su líder Raúl Romeva.


Dicho líder de Junts, Romeva, ha sido miembro del Parlamento Europeo entre 2004 y 2014. Durante sus años en el Parlamento Europeo, Romeva promovió la idea de no sólo una Cataluña independiente, sino también de una Unión Europea federal, al firmar el manifiesto Spinelli Group, uno de los primeros grandes movimientos federalistas en Europa.