El hijo de Pablo Escobar reconoce que su padre trabajaba para la CIA y hace una crítica a quienes lo tienen como un "referente"


Juan Pablo Escobar concedió una entrevista a 'El Confidencial' aprovechando que se encuentra en España para presentar su último libro "Pablo Escobar: lo que mi padre nunca me contó", en el que recorre el complejo entramado de vinculaciones internacionales que tuvo su padre, el cartel de Medellín, con el lado que escribió la historia. 

Sus páginas contienen revelaciones no exentas de polémica, como que su progenitor trabajaba para la CIA y que con la cocaína financiaban la lucha contra el comunismo en Centroamérica. A más de reflexiones sobre como un sector de la sociedad tiene como "ídolo" a un psicópata como fue su padre.

AQUÍ DICHOS FRAGMENTOS DE LA ENTREVISTA:

P. ¿Es difícil repudiar cada día al criminal convertido en mito?

R. Sí. Para mí y para todo el mundo. Está de moda: ahora hay más fans de Pablo Escobar que nunca. La gente habla de él, quiere ser como él y incluso resolver las cosas a su estilo. Te sorprendería la cantidad de comentarios que recibo en redes sociales de gente que me dice: “Aquí hace falta un Escobar que acabe con todos los políticos como hacía tu papá”, “tu padre es un berraco”, ¿qué puedo hacer para convertirme en él?”, y así todo, blablabla. Hablan con un desconocimiento atroz de la historia y sus consecuencias. Las series de televisión han inculcado una versión que no es real, una versión glorificada, y hacen mucho daño. No me opongo a que se cuenten las historias, pero sí a que se glorifique la actividad y a que se contribuya a la confusión.

P. Visto así...¿considera a la ficción 'Narcos' irresponsable?

R. Totalmente. Les di la posibilidad de acceder a los archivos familiares sin restricciones y lo hice antes de que filmaran la primera temporada. Decidieron que yo como hijo no sabía nada y prefirieron comprarle la versión a la DEA, que sabía algunas cosas de mi padre, pero nunca se tomaron un café con él, y yo me tomé bastantes.

P. ¿Qué esconden estas series de ficción?

R. En 'El patrón del mal' no ves a ningún político demasiado corrupto o a ninguna institución democrática al servicio de Escobar, cuando lo estaban. En 'Narcos', todavía menos. Es evidente que el encubrimiento es hacia los grandes corruptos de Colombia y Estados Unidos. Estas series son una oda a la corrupción. 

P. ¿Qué tal han sentado tus libros en Colombia?

R.  [...] Los medios se centran en entretener con la cantidad de animales que teníamos en la hacienda Nápoles (más de 1.500), que si comíamos en una vajilla de oro… y omiten a propósito que mi papá financió a por los menos dos campañas presidenciales, como la de Alfonso López. Te das cuenta de cómo los medios terminan siendo cómplices del 'establishment' y permanecen atornillados al poder.

P. Este nuevo libro revela que su padre trabajaba para la CIA.

R. En él se publica la fotografía que le costó la vida a Barry Seal, que no solo demostró que mi padre era un narcotraficante, sino con quién. ¿Qué estaba haciendo un agente de la CIA ahí? ¿Qué pintaba el funcionario del Gobierno sandinista? ¿Y qué hacían soldados nicaragüenses subiendo la droga a un avión que había sido propiedad de la CIA y que se lo había vendido a Escobar? Esos kilos aterrizaron en una base militar de Florida.

P. Y luego está la teoría de la familia Seal…

R. Un juez estadounidense denegó en tres ocasiones protección a Barry. La familia piensa que ese juez conspiró para desprotegerle a propósito y facilitar su posterior asesinato a manos de mi padre.

P. ¿Colaboraría su padre con la CIA aunque esta usase los fondos para combatir el comunismo en América Central?

R. Mi padre nunca se definió como comunista. En una entrevista con Yolanda Ruiz, mi padre dijo que no le gustaba que le encasillaran en ningún lado. Él apoyaba las buenas ideas, no de donde venían. La otra realidad que demuestra la fotografía es que nadie tiene ideología: todos son afines al dios dinero. Ahí estaban: la CIA queriendo juntar dinero para luchar contra los comunistas en América Central, los sandinistas recaudando dinero para defenderse y Escobar sirviéndoles a los dos.