En 1714 Cataluña luchó por "la libertad y por España" y el mártir de los separatistas era un patriota español


El separatismo catalán junto a la burguesía que lo promueve, han distorsionado totalmente los sucesos de 1714 y convertido la Diada en un aquelarre separatista.

Nos venden que la Guerra de Sucesión Española fue "un enfrentamiento de España contra Cataluña". Falso.

Fue una guerra por el trono de España, el candidato Borbónico contra el candidato Austracista. 

La burguesía de Aragón, para proteger sus intereses financieros se pronunció a favor del austracista, y, la resta de España con el Borbón.

De esta forma los territorios de la Corona de Aragón proclamaron como Rey de España al austracista, el Borbón no aceptó eso estallando así la guerra.

Difícilmente se le puede considerar a la Guerra de Sucesión Española como una Guerra Civil, pues lucharon de todo menos españoles. Ya que las demás naciones europeas entraron en el conflicto, cada una apoyando al bando que más le convenía para sus intereses.

Cataluña fue la última región austracista en rendirse. No respondía a un sentimiento de reafirmación popular, sino al deseo de las burguesías predominantes en la Corona de Aragón de preservar sus privilegios frente al centralismo borbónico.

Uno de los actos principales de la celebración actual de la Diada es la ofrenda floral a Rafael Casanova, un personaje histórico al que los separatistas catalanes consideran un héroe y mártir de la lucha contra la "imposición castellana'. Un absurdo más en la manipulación de la historia.

Casanova lideró la defensa de Barcelona frente a las tropas que apoyaban al bando borbónico en la Guerra de Sucesión. Él era un firme defensor del absolutismo de la casa de Austria y consideraba una traición a España contaminar la monarquía con "esos liberales franceses". La tradición española necesitaba, según Casanova, que fuera una monarquía absolutista la que se hiciera cargo de la corona.

Durante los meses que duró el sitio de Barcelona, que acaba con la derrota de los absolutistas el 11 de septiembre de 1714, Casanova fue el Conseller en Cap y máxima autoridad militar de la ciudad.

Su bando llamando a la defensa de la Ciudad Condal esta repleto de patriotismo español y llamamiento al honor. Sus escritos y último pregón de rendición, no da hueco a debates. No fue nunca un separatista.


«Se hace saber a todos generalmente, de parte de los Excmos. Comunes, y oídos los Señores de la Junta de Govern, personas asociadas, nobles, ciudadanos y oficiales de guerra, que están impidiendo al enemigo internarse en la ciudad en la que hoy reside la libertad de todo el Principado y de toda España, ciudad expuesta a someterse a una completa esclavitud. Y habiendo gravemente reflexionado sobre el estado en que los enemigos del Rey Nuestro Señor , de nuestra libertad y de nuestra patria, están apostados ocupando todas las brechas, cortaduras y baluartes, se hace también saber que, siendo la esclavitud cierta y forzosa, se explica, declara y protesta a los presentes, y se da testimonio a los venideros, de que se han ejecutado las últimas exhortaciones y esfuerzos, protestando de todos los males, ruinas y desolaciones que sobrevengan a nuestra común y afligida patria, junto con el exterminio de todos los honores y privilegios, quedando esclavizados junto con los demás engañados españoles y sometidos al dominio francés; pese a todo lo cual se confía que todos, como verdaderos hijos de la patria, amantes de la libertad, acudan a los lugares señalados a fin de derramar gloriosamente su sangre y su vida por su Rey, por su honor, por la patria y por la libertad de toda España .

»Otorgado en la casa de la Excma. Ciudad, residiendo en el Portal de Sant Antoni, presentes los referidos Excmos. señores y personas asociadas, a 11 de septiembre, a las 3 de la tarde, de 1714».

Si el testimonio de la historia no es suficiente, hace unos años una de sus descendientes directas, Pilar Paloma de Casanova y Barón, miembro de la 'nobleza' barcelonesa, realizó una de las entrevistas más hirientes que se recuerdan para los separatistas:
"Me disgusta muchísimo que se tergiverse y se adultere la historia de España. Rafael de Casanova fue un patriota español. Que se invente toda esta historia del separatismo, que se utilice su nombre para esto... Se lo han inventado todo, esta gente odian a España".

En torno a la caída de la ciudad se ha levantado todo un mito nacionalista, aunque sin la belleza de los mitos. Un mito basado en la extraña consideración del archiduque Carlos de Austria como una suerte de proto-autonomista, frente a un malvado Felipe. Curiosamente, Carlos II, el último austria, nunca convocó Cortes en Cataluña, mientras que Felipe V sí lo hizo, y se celebraron pacíficamente entre 1701 y 1702.

También se olvidan que la mayor parte de los habitantes de la península, no participaron en el conflicto. Los territorios catalanes rurales, permanecieron ajenos al conflicto. Prueba de ello, es que en el Asedio de Barcelona solo habían 15 batallones españoles como atacantes y como defensores 3.500 milicianos catalanes. La otra mayor parte participante en el asedio y batalla eran soldados extranjeros que combatían por los intereses de las respectivas monarquías. 

Y para más inri, el mártir de los separatistas llamado Casanova, aparte de ser un absolutista que luchaba por España, fue lo que se podría considerar un cobarde. 

En 1713, cuando el ejército Borbón llegó a las puertas de Barcelona, Rafael de Casanova llegó a ser abiertamente partidario de pactar la rendición, como así lo reflejan numerosos documentos escritos de la época.

El 11 de septiembre de 1714, cuando Barcelona cae tras ser sometida a meses de asedio, las tropas borbónicas toman la capital.

Durante el asedio, Rafael Casanova quedó herido y fue trasladado a un hospital. Dijo que había fallecido para que cuando entrasen las tropas de Felipe V no lo capturaran. Gracias a eso, pudo huir con vida a una finca que tenía su hijo en Sant Boi de Llobregat. En 1719 cuando los Borbones ya estaban en el poder y gobernaba Felipe V, se llega a un acuerdo con la Casa Real y se amnistía a Casanova, que puede volver a ejercer su trabajo como abogado sin ningún problema.

Falleció rodeado de los suyos en su casa de Sant Boi de Llobregat, en 1743.

Hasta políticos separatistas del siglo pasado reconocieron lo absurdo de todo aquel mito. Un ejemplo de esto es el lamento del político de ERC, Antoni Rovira y Virgill, presidente del Parlament en el exilio, cuando reconocía "lo pronto que se olvidaron los catalanes de la guerra y lo rápido que recibieron a los borbones".

Demostrado ha quedado que por mucho que algunos políticos insistan, la historia es lo que es y lo acaecido en 1714, no fue ninguna guerra de independencia catalana ni nada similar. Hoy más que nunca, no olvidemos que la mayor parte de la sociedad catalana esta con la unidad de España, sin haber caído en las garras burguesas de la división.