Hungría desobedece a la UE y sus injerencias: Seguirá castigando a quienes ayuden a entrar a los inmigrantes ilegales


El Gobierno de Hungría rechaza derogar la ley que castiga a las personas y organizaciones que ayudan a los inmigrantes que entran en el país de forma ilegal, pese a las amenazas de sanciones de la UE.

«Hungría no retira las leyes que defienden al país y a Europa», ha asegurado el secretario de Estado de Justicia, Pál Völner, recogía la agencia de noticias oficial MTI.

El Gobierno de Hungría responde así oficialmente al procedimiento de infracción que le abrió en julio la Comisión Europea por esta ley, pues la considera contraria a los "valores europeos" y estima que vulnera el "derecho comunitario".

El paquete de leyes húngaro, aprobado en junio de este año, penaliza con hasta un año de prisión a quien ayude a una persona que haya entrado de forma ilegal en Hungría, siempre y cuando la vida de esa persona no esté en peligro. También castiga ayudar a los inmigrantes irregulares dentro de una franja de ocho kilómetros desde la frontera o por beneficio económico.

También prohíbe el asentamiento de ciudadanos no húngaros en Hungría -a excepción de los europeos-, mientras que declara que la composición de la población del país no puede ser modificada «mediante una voluntad externa».

Poco después de aprobar este paquete de leyes, la mayoría gubernamental en el Parlamento también aprobó una ley que impone un impuesto extraordinario del 25% a las ONG que «apoyan la inmigración ilegal».