Alemania: Insultan a un padre que estaba narrando la dura experiencia de perder un hijo al matizar que "había sido asesinado por un refugiado"


Ayer en Alemania, Karsten Hempel, padre de un joven de 30 años llamado Marcus presuntamente asesinado por unos refugiados en 2017, intentó hablar de su experiencia al perder a su hijo.

Al pronunciar su discurso, recibió gritos e insultos como "racista" y "nazi" por parte de una manada de alemanes que pasaba por la plaza tras decir que "su hijo había sido asesinado por un refugiado".

Era un acto convocado por la sociedad civil que exigía "seguridad" ante el aumento del crimen e inseguridad en el país.

Aparentemente, al menos en la parte grabada del discurso, el padre del joven asesinado no hizo en ningún momento ninguna insinuación xenófoba. En la manifestación solo había símbolos constitucionales alemanes y las pancartas llevaban mensajes exigiendo seguridad.

Como por ejemolo la más visible: "Wenn Politik versagt wird widerstand zur pflicht und gehorsam zum verbrechen"

Traducida: "Cuando la política falla, la resistencia se convierte en un deber y la obediencia en crimen"

Hempel luchó desesperadamente por justicia para su hijo tras ver que los presuntos asesinos de este no habían sido condenados. Según declaraciones suyas al periódico alemán 'Mitteldeutsche Zeitung', ha "perdido la fe en las instituciones". El presunto asesinato se produjo cuando 4 refugiados abandonaron una tienda departamental, mientras que su hijo Marcus, se preparaba para las compras tras encadenar su bicicleta.

Rodearon a Marcus por intentar este liberar a una mujer que estaba siendo acosada por los refugiados. Tal y como demostraron unas grabaciones, los acosadores amenazaron y agredieron al defensor de la chica.

El sirio de 17 años -edad legal- acusado de homicidio fue quien dio el primer golpe, tan poderoso que la gorra de béisbol de Marcus salió volando de su cabeza. En el segundo golpe, el joven de 30 años perdió el equilibrio. Al caer, hay un tercer golpe. Cuando Marcus ya está en el suelo, el sirio sale por cuarta vez, pero ya no lo golpea. "Estos fueron golpes dirigidos de un hombre entrenado", dijo el abogado del padre en el juicio.