Las medidas neoliberales y anglófilas de Macri hunden a Argentina en la pobreza


La nación hispana esta atravesando duros momentos. Escasez de productos, saqueos a establecimientos por la población movidos por el hambre, caída de su moneda (el peso), represión policial que ya ha dejado múltiples heridos y un muerto...

La crisis del neoliberalismo argentino está siendo agravada y agigantada por la voracidad sin límites del grupo de corporaciones que están en el gobierno y ostentan la suma del poder público al controlar el ejecutivo y el judicial, alcanzar complicidades parlamentarias, dominar los resortes principales de la economía y la enorme mayoría de los medios de comunicación.

Al adueñarse del gobierno desarrollaron una espiral especulativa que pone al país al borde de la bancarrota, a través del desguace de las funciones sociales del Estado, de un feroz e ilegal endeudamiento externo, de un proceso de quiebra del aparato productivo y científico-tecnológico y de entrega de la soberanía nacional, tanto en lo que hace a la defensa de las riquezas naturales, como del traslado de la toma de decisiones que afectan a todos, al Fondo Monetario Internacional. De manera que ha endeudado a Argentina aún más con esta, sometiendo a su pueblo a la voraz finanzas internacionales.

Una descarada fuga de divisas se practica junto a la renuncia de sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas y la introducción de tropas y bases de EEUU en el territorio nacional. La política exterior ha sido puesta al servicio de los planes injerencistas de Washington y de sus intentos por destruir los avances que se habían alcanzado en la unidad hispana.

La vida cotidiana se ha dificultado agudamente para la mayoría de la población que, junto a la creciente carestía de la vida, ve caer el poder adquisitivo de sus ingresos. Ya se registran bolsones de hambre y crece el desempleo tanto en el sector privado como en el estatal.

Un pequeño grupo de corporaciones de los sectores financiero, minero, energético y agroexportador y “los amigos del presidente”, se han enriquecido en millones de dólares a costa del dolor del pueblo. Es de estos lugares de donde se deben obtener los fondos para un desarrollo nacional con justicia social, en cambio de seguir ajustando y comprimiendo los bolsillos de los trabajadores.

No se trata de errores temporales, esto algunos expertos lo llevan avisando desde 2017.

El discurso del gobierno de “volver al mundo”, de “seguir a los mercados”, de reducir el déficit fiscal, del “sacrificio de todos” se agota. Los grupos poderosos han dado “golpes de mercado”, especialmente cambiarios, reclamando ajustes y recortes aun mayores. El intento de reestructuración del gabinete ha fracasado.

El pueblo, que ha demostrado una fuerte capacidad de movilización en las calles y los lugares de trabajo y estudio, es quien tiene ahora la palabra.

Múltiples saqueos se han producido en Comodoro Rivadavia, Mendoza, San Juan, Chaco, Rosario...En Chaco, un joven de 13 años que asaltaba un supermercado movido por el hambre fue asesinado por un policía argentino.

Desde la posición están pidiendo un Plan de Emergencia Integral de reparación de los daños causados al pueblo en materia social, salarial, educacional, sanitaria, etc.

También exigen la renuncia de Macri y que un gobierno provisional convoque elecciones anticipadas para "encauzar al país".