Con Gadafi, cuando Libia era autosuficiente y próspera


Este sábado se cumplen 7 años del asesinato de Gadafi, el líder africano que unificó Libia.

Antes de Gadafi, Libia era un país sumido en el atraso en materia de educación, salud, vivienda, seguridad social, entre otros.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Libia fue cedida a Francia y el Reino Unido; en 1949, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU ) aprobó una resolución que promovió la independencia de Libia antes de 1952.

Londres favoreció la aparición de una monarquía controlada de Arabia Saudita, dinastía Senussis, que gobernó el país desde la "independencia" en 1951. El régimen extranjero promovía los intereses económicos y militares anglosajones.

Hacia 1963 comenzaron las excavaciones de petróleo y gas, sin embargo, la riqueza proveniente del petróleo no se tradujo en beneficios para el pueblo. 

Antes de la revolución, en la nación africana, no habían escuelas y los graduados universitarios apenas eran 16. Habían apenas 2 abogados y ni un solo médico, ingeniero, topógrafo o farmacéutico de origen libio en el reino. Sólo 250.000 habitantes de los 4 millones totales sabían leer y escribir.

Gadafi llevó a Libia a ser un país ejemplo para África y el mundo árabe, pues el líder libio unificó a la nación en una sola e indivisible, creó instituciones y ministerios para fortalecer la institucionalidad del país.

Muamar Gadafi lideró Libia desde 1969, cuando derrocó la monarquía del rey Idris, quien se encontraba en Turquía. Se instauró un Consejo de la Revolución que declaró al país nasserista (movimiento revolucionario de Egipto que proclamaba el fin de la monarquía) y socialista.

La Revolución Verde, como fue conocido el movimiento, emprendió una reforma agraria, sistema de seguridad social, asistencia médica gratuita y participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas del Estado.

Gadafi adelantó una agenda social para avanzar en el desarrollo humano de Libia, garantizó el acceso al agua, educación gratuita y salud.

El líder libio nacionalizó la industria petrolera para distribuir las ganancias producto de la venta del crudo, construir vías de comunicación y apuntalar la agenda social. 

Durante los 42 años de mandato de Gadafi, la electricidad empezó a llegar de manera gratuita a la población, así como los servicios médicos y la alfabetización incrementó de 5 a 83 por ciento.

Si un libio poseía un terreno y lo utilizaba para labores agrícolas, el Gobierno le otorgaba créditos y apoyo en maquinaria, semillas y asesoramiento del Estado.

La vivienda era considerada un derecho de la humanidad, por lo que los recién casados recibían un bono equivalente a 50 mil dólares, para comprar una casa. 

Los préstamos de cualquier clase tenían cero por ciento de tasa de interés, el Banco Central de Libia era una institución soberana al servicio e intereses de los ciudadanos libios y no de la banca internacional.

Gadafi impulsó la cooperación de los países de África a través de la Unión Africana, fundada en mayo de 2001. Los planes de Gadafi aún eran mucho más ambiciosos, tenía pensado la creación de una moneda única soportada por las reservas de oro de Libia de tal manera que África fuera soberana.

Libia se convirtió con Gadafi en el país africano con mayor ingreso per cápita. 

Tras la invasión por parte de la OTAN en febrero de 2011 y el asesinato de Muamar Gadafi, en octubre de 2011, el país se encuentra en peores condiciones que antes de la llegada al poder del líder libio.

En la actualidad, Libia esta dividida por separatismos locales y tiene tres Gobiernos: dos en la capital, que compiten por el liderazgo en el oeste del país, y otro en Tobruk, que domina las regiones del este y controla los principales recursos petroleros.

El conflicto armado de 2011 cobró las vidas de más de cinco mil personas, casi un millón han huido de sus hogares, sus exportaciones de crudo han descendido un 90 por ciento y las pérdidas de su PIB se contabilizan aproximadamente en 200.000 millones de euros durante los últimos ocho años, según cifras recogidas por Middle East Monitor.

Libia, tal y como predijo Gadafi, es usada ahora por las mafias para el tránsito y comercio de personas desde África hacia el continente europeo.