Condena a seis constructoras del AVE gallego a pagar a un obrero mil horas extra por jornadas infrahumanas de 12 horas los seis días a la semana


6 empresas constructoras del AVE entre Galicia y la Meseta acaban de ser condenadas a pagar a un obrero más de 10.000 euros en concepto de unas mil horas extra no abonadas durante diez meses en los que tuvo jornadas de trabajo de 12 horas diarias, de ocho de la mañana a ocho de la tarde, con una hora para comer, cinco e incluso seis días a la semana. La sentencia, del pasado día 10 de este mes de octubre, la divulga ahora el sindicato CIG, para quien “explica la alta siniestralidad” de las obras del AVE gallego, que  ese mismo día de la pasada semana registraba un nuevo fallecido, el noveno desde que comenzaron los trabajos en 2001. Un juzgado de Verín (Ourense) tiene abierta una investigación penal por delitos contra los trabajadores por esos fallecimientos.

La sentencia ahora conocida del juzgado de lo Social número 1 de Ourense condena a la empresa 'Revestimientos Túneles y Encofrados SL', para la que trabajaba el obrero, pero también, a las otras constructoras que la habían subcontratado a través de la Unión Temporal de Empresas (UTE) Portocamba, que en 2012 se adjudicó el tramo Campobecerros- Portocamba por 84 millones de euros: Sacyr SA, Río Valle Construcción y Obra Pública SL, Cavosa Obras y Proyectos SA y Construcciones Mariano López Navarro SA. En el juicio sólo compareció la propia UTE.

Según la sentencia, el trabajador fue contratado en julio de 2015 y prestó servicios hasta diciembre de 2017, poco antes de que Adif diese por finalizados los trabajos de ese tramo en febrero de este mismo año. El juez da por probado que “realizó la siguiente jornada y horario: 1ª jornada de lunes a viernes en horario de 8 a 20 horas con una hora para comer, 2ª jornada de lunes a sábado en horario de 8 a 20 horas con una hora para comer”. Y calcula a continuación cuántas de esas horas superaron, a lo largo de diez meses de trabajo durante 2017, lo que debiera ser la jornada ordinaria máxima, concluyendo que fueron alrededor de mil horas extra, a las que añade vacaciones no disfrutadas por el trabajador, por lo que cifra en un total de 10.793 euros la cuantía que las seis empresas tienen ahora que abonarle.