El pueblo de Macedonia humilla a la UE y a la OTAN no yendo a votar al referéndum que pretendía arrebatar su identidad nacional


El pueblo de Macedonia humilló ayer a la UE y a la OTAN que les querían arrebatar su identidad nacional para dejarlos en mano del irredentismo de sus países vecinos.

No es que hayan votado NO al referéndum del humillante cambio de nombre promovido por Soros, es que no han ido ni a votar.

Solo ha votado el 34% de la población, y la constitución de Macedonia establece en el artículo 30 que con menos del 50% de participación no es válido.

La pregunta que tenían que responder los electores es "¿Apoya la integración en la Unión Europea (UE) y la OTAN al aceptar el acuerdo entre la República de Macedonia y la República de Grecia?". La pregunta estaba manipulada, ya que no aludía directamente al nombre final que adoptará esta antigua república yugoslava.

No obstante, el primer ministro macedonio, Zoran Zaev, ha asegurado que seguirá con el proceso de ratificación y se pasará por el forro la voluntad popular. "Las decisiones las toman quienes votan, la votación es definitiva y la decisión de los ciudadanos no puede ser ignorada", ha dicho Zaev.