La Generalitat insta a delatar a los colegios que enseñen en español más horas de las estipuladas por el 'modelo lingüístico'


La semana pasada, la Generalitat reconoció por primera vez que existe un déficit de castellano en algunas zonas de Cataluña. En un documento oficial en el que se detalla su nuevo modelo lingüístico para el sistema educativo, admitiendo que hay «entornos de catalanización total» que amenazan el español, pues en esos «contextos» el «castellano no tiene la fuerza social» del catalán «y no es la primera lengua de buena parte de los alumnos».

Ahora, el Govern se propone contentar al separatismo más radical. La Generalitat alentará a los padres y a los propios escolares a delatar a los colegios que no cumplan con las directrices idiomáticas impuestas por la Consejería de Enseñanza.

Desde el inicio del presente curso escolar, los centros educativos catalanes están obligados a colgar en su web sus «proyectos lingüísticos». Aprovechando esta transparencia forzosa, el consejero de Enseñanza insta a «las familias y alumnos» a «alertar con mucha más fuerza si [la inmersión] no se cumple». Así lo indicó el propio Josep Bargalló en una entrevista concedida al subvencionado panfleto separatista 'Vilaweb' para defender que el modelo lingüístico escolar no sufrirá en la práctica ninguna modificación sustancial.

El consejero también anunció su pretensión de crear un cuerpo de inspección propio amparándose en la Ley de Educación de Cataluña, para que sean funcionarios dependientes de la Generalitat y no del Ministerio de Educación los que determinen si se imparten las horas de castellano estipuladas en la legislación.

El Govern da así cumplimiento a las exigencias de la 'Plataforma per la Llengua', entidad separatista subvencionada por la Generalitat y promotora de las sanciones contra comercios por no rotular en catalán.