Los documentos incautados por la Guardia Civil revelan que Puigdemont tenía pensado convertir a Cataluña en un paraíso fiscal y vender su soberanía al FMI


El gobierno de Carles Puigdemont contempló que una Cataluña independiente ofreciera "opacidad y ventajas fiscales" para los capitales como Suiza y Andorra, considerados como paraísos fiscales, si no se permitía que el nuevo Estado permaneciera en la Unión Europea.

Así consta en los documentos incautados el 20 de septiembre del 2017 al que era secretario de Hacienda de la Generalitat, Josep Lluis Salvadó, y que se recoge en un extenso informe de la Guardia Civil remitido el mes pasado al juez de Barcelona que investiga los preparativos del 1-0 y la creación de las estructuras de estado.

Según la documentación intervenida, el cesado Ejecutivo catalán también analizó a los activos de la administración del Estado en Cataluña, tanto edificios, terrenos como bienes inmuebles de "características especiales". El valor económico de los bienes asciende, según esos cálculos, a 19.133 millones de euros. El objetivo, según sostiene la Guardia Civil, es acordar con España su reparto en caso de secesión.

El mismo informe señala que Salvadó disponía de un dossier de la Generalitat en el que se desarrollaban 175 medidas a adoptar por el gobierno catalán y el Parlament para contribuir a la creación de un estado propio, asegurando su funcionamiento, ser reconocido internacionalmente y desplegar su propia administración.

Otro de los objetivos era pertenecer a organizaciones internacionales de relevancia y vender a ellas su soberanía, desde la ONU a la OTAN y los buitres del Fondo Monetario Internacional.