Los trabajadores de Netflix deben señalar a qué compañeros suyos despedirían si quieren seguir en la compañía


Una investigación publicada por The Wall Street Journal, asegura que Netflix se toma muy en serio su particular "cultura empresarial" creyendo que en ella radica parte de su éxito. No opinan lo mismo los 70 trabajadores y extrabajadores de la empresa a los que ha entrevistado el citado medio para sustentar el artículo, pues consideran que una transparencia tan radical llega a ser solo disfuncional.

Según el citado reportaje, en Netflix se alienta a los empleados a que proporcionen a sus superiores una respuesta a la cuestión de quién o quienes piensan que deberían ser despedidos, mientras que a sus gerentes se les pide que apliquen una "prueba de mantenimiento" a su personal en la que le preguntarán si lucharían por mantener a un empleado en concreto en su puesto. Este modus operandi sirve precisamente para identificar a aquellas personas que no encajan con los axiomas de la compañía y garantizar, así, la supervivencia del más fuerte, pues aquellos que optan por el silencio en lugar de delatar a sus compañeros son despedidos por considerar que no encajan con su filosofía.

Pero no todo termina ahí. Además, si los responsables de la compañía consideran que alguno de sus operarios ha cometido un error, se le obliga a explicar delante de sus compañeros qué fue lo que cree que hizo mal. Cuando se realiza un despido, Netflix se encarga de que todos sus empleados sepan el o los motivos concretos vía correo electrónico.

Los entrevistados señalan que mantenerse fiel a la visión de Hastings, actual director de Netflix, se está volviendo cada vez más difícil debido al ritmo vertiginoso del crecimiento y la evolución de la propia plataforma. En poco más de una década esta ha pasado de ser un servicio de DVD por correo a una potencia mundial con más de 6.000 empleados, sin contar a los casi 2.000 contratados este año: "A medida que una empresa se va haciendo cada vez más grande, ¿cómo se hace ese tipo de filosofía? No sé si alguna vez tuvimos una buena respuesta", comentó al respecto Colin Estep, un antiguo ingeniero sénior que se fue voluntariamente de la empresa en 2016.

"Ser parte de Netflix es como ser parte de un equipo olímpico", dijo la compañía en una declaración escrita: "Recortar, cuando pasa, es muy decepcionante, pero no no nos da vergüenza en absoluto. Nuestros exempleados tienen una retribución generosa a cambio y generalmente son contratados por otra compañía".

Varios ex colegas describen a Hastings como alguien "carente de emociones". En el último año y medio, el fundador de Netflix ha utilizado varias veces este test. El año pasado, por ejemplo, despidió a Neil Hunt, el veterano jefe de producto de la empresa que había ayudado a crear el famoso algoritmo de Netflix que organiza la programación para los espectadores. Era uno de los primeros empleados que tuvo la plataforma y había sido amigo íntimo de Hastings durante décadas.

El director de la compañía le dijo a Hunt que eran otros tiempos, ya que Netflix se había expandido en Hollywood y en el extranjero, y uno de sus subordinados, Greg Peters, ahora era más adecuado para el puesto. Asimismo, en una reunión de ejecutivos de relaciones públicas de la compañía que tuvo lugar a finales de la primavera, uno de los presentes comentó que todos los días va a trabajar con miedo por si lo despiden. En ese momento, Karen Barragán, vicepresidenta de publicidad de series originales, preguntó cuántas otras personas se sentían así. Cuando otros tantos levantaron la mano, esta dijo: "Bien, porque el miedo te impulsa", según fuentes familiarizadas con la reunión.