Un estudio demuestra que las personas con menos talento, pero padres ricos, tienen más posibilidades de graduarse en la universidad que los talentosos con padres pobres


A finales de los años 50, el sociólogo británico Michael Young introducía el término meritocracia en uno de sus libros. Aunque Young lo utilizó de forma sarcástica, décadas después se ha afianzado la idea de que el éxito y el prestigio social se consiguen solo a base de talento y esfuerzo, algo que ha sido desmontado por numerosos estudios.

El último en hacerlo ha sido un estudio recientemente publicado en el 'National Bureau of Economic Research', que ha demostrado que la meritocracia en la sociedad actual es un mito, ya que los recursos económicos de los padres son uno de los factores que más influyen en el futuro académico y profesional de sus hijos.

El estudio asegura que “los hijos menos dotados de padres de altos ingresos se gradúan a tasas más altas que los hijos más dotados de padres de bajos ingresos”.

La novedad de este estudio, es que para llegar a esta conclusión se ha utilizado una nueva medida basada en análisis de variables genéticas. Según sus propias palabras, los resultados se han obtenido gracias a “avances recientes que han llevado al descubrimiento de variantes genéticas específicas que predicen el potencial educativo”.

Sus resultados mostraron, en primer lugar, que los que obtenían mayor puntuación en su genoma estaban repartidos por igual entre altos y bajos ingresos. Es decir, que no existen diferencias biológicas que puedan justificar una diferencia de rendimiento académico entre personas de diferentes ingresos.

Sin embargo, a la hora de comparar los resultados académicos comprobaron que entre los que más puntuación sacaban en su genoma, es decir, aquellos con más potencial genético, solo llegaban a graduarse en la universidad el 24% de los que pertenecían a familias de bajos ingresos, mientras que en las familias de altos ingresos el porcentaje llegaba hasta el 63%.

Además, el estudio también analizó a las personas con peor puntuación genética y mostró que los que tenían padres con altos ingresos tenían un 27% de probabilidad de graduarse. Es decir, que los hijos menos dotados de padres ricos tienen más probabilidades de obtener un titulo universitario que los más talentosos entre los pobres.