Muere un testigo clave de un soborno de 28'62 millones de dólares en Colombia y su hijo aparece envenenado con cianuro


El arquitecto Alejandro Pizano Ponce de León, hijo del fallecido Jorge Enrique Pizano, testigo clave en el escándalo de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht en Colombia, murió hace dos días envenenado con cianuro.

El deceso de Pizano Ponce de León ocurrió poco después de haber regresado de España a Colombia para asistir al funeral de su padre, quien hizo importantes revelaciones por el caso de Odebrecht.

Jorge Enrique Pizano dejó una entrevista grababa, en la que revela que el fiscal general de Colombia, Néstor Humberto Martínez, conocía desde 2013, antes de llegar al cargo, la trama de corrupción orquestada por Odebrecht en Colombia. 

Pizano era en 2015 responsable del control financiero de la Ruta del Sol II, que comunica el centro con el norte del país, por parte de la Corporación Financiera Colombiana S.A. (Corficolombiana), involucrada en la obra a través de Episol S.A.S. En esa época el hoy fiscal era abogado del conglomerado bancario Grupo Aval, que a su vez es socio mayoritario de Corficolombiana.

Tanto el Grupo Aval como Corficolombiana forman parte de un conglomerado mayor del industrial Luis Carlos Sarmiento Angulo, quien ocupa el puesto 123 entre los más ricos del mundo, según la lista anual de multimillonarios de la revista estadounidense Forbes difundida en marzo pasado.

Los sobornos que pagó Odebrecht en Colombia para garantizar la entrega de contratos en la Ruta del Sol II ascendieron a 84.000 millones de pesos (unos 28,62 millones de dólares), confirmó en julio del año pasado la Fiscalía.