Navarra, cada vez más cerca de ser anexionada por el Gobierno Vasco


El cuatripartito -Geroa Bai (9 escaños), EH Bildu (8), Podemos (7) y la marca navarra de Izquierda Unida (2)- lleva gobernando Navarra tres años y medio. 

En ese periodo le ha dado tiempo a convocar plenos sobre la autodeterminación, izar la ikurriña en el Ayuntamiento de Pamplona y, sobre todo, aprobar leyes para primar el euskera -en detrimento del 93,3% que no lo habla- tanto en la educación como en las oposiciones y en la administración.

Incluso, en la zona en la que el castellano es la única lengua oficial. Pero no todo ha sido ingeniería sociolingüística. Los sucesos de Alsasua -en 2016 un grupo de jóvenes apaleó a dos guardias civiles- volvieron a evidenciar la paz de plomo en la que aún se vive en muchas localidades de Navarra (y el País Vasco) después del llamado «desarme definitivo de ETA».

Lo acontecido la semana pasada en la localidad de Alsasua simboliza bien el dilema al que se enfrenta Navarra.

Si no hay un cambio en el Gobierno, Navarra seguirá la senda ya emprendida del separatismo. [En Alsasua, por cierto, se vieron esteladas y banderas nacionalistas de Castilla, Galicia y muchas otras comunidades de España]. 

María Chivite, presidenta del PSN, responde con vehemencia e incluso con cierta indignación cuando se le pregunta si se alineará con la integridad territorial o con el nacionalismo. «Es que no tiene nada que ver. Navarra es una sociedad plural. Siempre lo ha sido. Hay ocho opciones políticas. Yo no soy partidaria de la política de bloques, sino de los pactos. Las políticas de bloques hacen crecer el nacionalismo».

Expertos señalan que desde el Gobierno de Uxue Barkos «están tratando de que el nacionalismo vasco penetre en Navarra hasta que sea irreversible. Lo que han hecho con la contratación de las administraciones -el vascuence es obligatorio si se trabaja de cara al público-, con la educación -el comedor, por ejemplo, es gratis para los niños que elijan el euskera-, en las oposiciones. Todo va en esa dirección».

La última encuesta de Navarra.com afirma que por el desvío nacionalista de la izquierda, UPN se alzaría con la victoria (13 escaños), Ciudadanos entraría con tres y el PP conservaría a sus dos diputados.

El cuatripartito navarro sumaría tan solo 23 escaños -frente a los 26 que tienen en la actualidad- y perdería la mayoría. El PSOE, por su parte, lograría nueve. Los mismos que Geroa Bai.

La Constitución española, a través de la disposición transitoria cuarta, establece un procedimiento para la anexión de Navarra al País Vasco mediante referéndum que no necesita ser aprobado por el Congreso de los Diputados.