Un conductor musulmán para su bus en medio de Munich para rezar


Las redes sociales en Alemania están marcadas por la polémica tras hacerse viral la imagen de un conductor de autobús rezando en medio de la carretera esta semana.

Ocurrió en Munich, cuando el autobús se estaba dirigiendo a la parada de Scheidplatz. Según informaron testigos, el conductor paró de repente en un arcén, sacó una alfombra que llevaba guardada y salió con ella fuera para orar. Para orar se retiró los zapatos y situó frente al bus.

La sociedad alemana ante el suceso vuelve a estar dividida. Algunos aseguran que no debe haber polémica ya que se trata de "conciliación de la vida laboral y la práctica de la religión musulmana". Los críticos con la acción argumentan que "hay un lugar para la oración y en un autobús lleno de pasajeros en mitad de una jornada laboral no lo es".

Dicha práctica esta extendida en otras ciudades europeas. La RATP, la empresa que gestiona el autobús y el metro en la región parisina, reconoció que "sufre cada vez más problemas con la radicalización de algunos de sus empleados musulmanes".

En 2012, un grupo de empleadas, entre ellas al menos una musulmana, difundieron un vídeo en el que denunciaban actos discriminatorios y vejatorios por parte de sus compañeros integristas. Estos compañeros se negaban a saludarlas, prohibían su acceso a las salas comunitarias que ellos habían decidido convertir en espacio para los rezos, e incluso se negaban a conducir un autobús si el turno anterior había sido efectuado por una mujer.

A raíz de esa denuncia, la dirección de la RATP efectuó una investigación interna y el resultado fue, en 2013, una lista de instrucciones llamada Código de Laicidad, en la que se prohibían las prácticas discriminatorias y la exhibición de símbolos y rituales religiosos.