Universidades estadounidenses y Amnistía Internacional protestan contra China por haber detenido a una docena de estudiantes trotskistas


China ha detenido al menos a una docena de jóvenes activistas, varios de ellos universitarios de élite, que han participado en actos públicos de carácter antinacional. 

Los arrestos parecen formar parte de una campaña contra organizaciones trotskistas: un grupo aún pequeño, pero que ha ido creciendo a lo largo de los últimos años.

La universidad estadounidense de Cornell ha suspendido uno de sus programas de colaboración con centros de estudios en señal de disconformidad por al detención de los trotskistas.

Amnistía Internacional, en su vicio de interferir en la soberanía de otras naciones, también se pronunció: “Si el Gobierno chino no puede aceptar y tolerar las demandas de estos estudiantes, significa que no hay ningún tipo de crítica que estén dispuestos a aceptar”.