El Parlamento catalán no ha aprobado ninguna ley nueva este año, mientras, las desigualdades sociales se hacen cada vez más notables


Un Govern (respaldado por ERC y la CUP, esa misma que apoyo la injerencia contra Nicaragua) que no gobierna y un Parlament que no legisla. Así puede resumirse la actividad del autogobierno catalán a lo largo del último año. Desde la llegada de Quim Torra a la presidencia de la Generalitat el pasado mes de mayo no se ha aprobado ni una sola ley nueva en Cataluña.

El pobre balance desde su llegada al cargo se limita a la aprobación de tres reformas: dos de ellas impulsadas por el PSC, y una por Junts Per Catalunya: la que debía permitir la investidura a distancia del prófugo Carles Puigdemont como presidente, suspendida por el Tribunal Constitucional.

Entre espectáculo y espectáculo, Cataluña se ha convertido en la comunidad autónoma con más desahucios, con un 24,3% de los totales en España. Un 20% de los catalanes vive en situación de riesgo de pobreza. La comunidad autónoma también es la que más pobreza infantil tiene, alzándose con un 19%, pese a ser de las más ricas del Estado.