La burguesía separatista empieza a cerrar las fabricas catalanas ante una nueva tormenta política sobre Cataluña


El grupo Agrolimen (familia Carulla) ha anunciado el cierre de la planta de Gallina Blanca de Sant Joan Despí (Barcelona) y el traslado de la producción a Huesca, debido a una futura recalificación de los terrenos donde está la factoría, que emplea a 70 personas y serán despedidas.

Si la familia Carulla, los dueños del periódico separatista 'ARA', bien relacionados con el Govern, hacen esto, es porqué seguramente se avecina una tormenta sobre Cataluña.

La recalificación lleva años sobre la mesa, y los burgueses separatistas deciden justamente ahora cerrar la fábrica y dejar sin trabajo a las 70 familias catalanas.