Las elecciones en la República "Democrática" de Congo se traducen en dos muertos por numerosos fraudes electorales


La República "Democrática" de Congo votó ayer el 'adiós' del dictador Joseph Kabila, en una atmósfera de desorganización y numerosas irregularidades en varios colegios electorales.

La jornada se vio sacudida por la muerte de un policía y un hombre a causa de un altercado generado por un fraude electoral en la ciudad de Walungu.

A parte de este grave suceso se han producido otras anomalías como la ausencia del nombre de algunos votantes en las listas electorales, centros de votación que horas después permanecen cerrados (curiosamente estos eran en zonas donde la mayoría era de la oposición) o máquinas de voto que no funcionan, según medios locales.

Dos informes independientes destaparon que Kabila y su familia tienen participaciones o poseen más de ochenta empresas que casi alcanzan cualquier sector de la economía congoleña: minería, agricultura, banca, telecomunicaciones, el mercado inmobiliario, e incluso una aerolínea. En los últimos años, los familiares del presidente Kabila han ganado cientos de millones de dólares en un país donde ocho de cada diez personas intentan sobrevivir con menos de 1,25 dólares diarios.