Sánchez no descarta intervenir los Mossos y la aplicación del 155


Los CDR actuaron el domingo con la total complicidad de los Mossos. Esta situación junto con las declaraciones altisonantes del presidente de la Generalitat, provocaron una reacción en cadena del Gobierno de Sánchez.

La vicepresidenta y los ministros Josep Borrell, Dolores Delgado, Isabel Celaá, José Luís Ábalos, y la portavoz del comité electoral socialista, Esther Peña, salieron en tromba contra las declaraciones del presidente catalán y la actuación de los Mossos que daba impunidad.

«Al presidente se le está agotando la paciencia», apuntó un cercano colaborador de Pedro Sánchez y «se están estudiando todas las vías de respuesta» y «le aseguro que no le temblara el pulso». También desde La Moncloa se ha querido dejar claro que «el día 21 el Gobierno celebrará el Consejo de Ministros en Barcelona, mantendrá su agenda en Barcelona, y se aprobarán medidas que beneficiarán a los ciudadanos de Cataluña». De hecho, el Gobierno enviará a Barcelona 400 antidisturbios para "garantizar el orden".

Estos grupos policiales llegarán el 19 y se marcharán el 22, porque el presidente del Gobierno tiene intención de tener agenda pública tanto el 20 como el 21.

Para reforzar el mensaje de advertencia por parte del Ejecutivo de Sánchez a la Generalitat, se enviaron tres misivas por parte de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo; del titular de Interior, y del responsable de la cartera de Fomento, a sus homólogos en el Gobierno catalán. Sin duda, de las tres misivas, la más tajante es la que firma Grande -Marlaska, dirigida a Miquel Buch. El responsable de Interior recuerda a su homólogo que el artículo 104.1 de la Constitución española establece que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, «sin excepción», deben «proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana», por lo que le señala que la Ley Orgánica 2/1986, en su artículo 38.2, «prevé los supuestos de actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cuando lo estimen necesario las autoridades estatales». Así, en caso de que los Mossos no cumplan con sus obligaciones establecidas por ley, «se ordenará la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», advierte el ministro.

Según ha podido saber 'La Razón', «el Gobierno no descarta absolutamente nada». Ni tan siquiera el artículo 155. La suspensión de la autonomía no es del agrado del ejecutivo, pero el cariz que están tomando los acontecimientos de los últimos días «obligan a no descartar absolutamente nada», aunque la aplicación del 155 «es la última vía que se quiere tomar». El Gobierno ha puesto a trabajar a la abogacía del Estado para estudiar que medidas se pueden adoptar para enviar un claro mensaje al gobierno catalán. Entre estas medidas es la «toma del control de los Mossos», sin descartar «la asunción de otras competencias», aunque ningún portavoz autorizado ha querido explicitar de cuales se trata.