El dictador de Sudán acude a Catar en busca de apoyo para intentar calmar los ánimos revolucionarios de su pueblo


El dictador de Sudán, Omar al Bashir, ha llegado a Catar, donde será recibido el 23 de enero por el emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Zani, en medio de las continuadas protestas populares que sacuden la nación africana.

Según los analistas locales, el dictador viaja ante todo buscando apoyo financiero urgente para intentar al menos temporalmente calmar los ánimos revolucionarios del pueblo.

Las protestas, desde su inicio, están siendo brutalmente reprimidas por las fuerzas del Gobierno. El 46,5% de la población de Sudán está bajo el nivel de pobreza. La situación de pobreza entre el pueblo no refleja la verdadera situación, dado que el país computa niveles altos de PIB gracias a los recursos de petróleo y en parte al oro que quedan en manos de muy pocas empresas, todas ellas extranjeras. 

La Corte Penal Internacional dictó en 2010 dos órdenes de detención contra Omar al Bashir por genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.  Las órdenes, lo acusan de responsabilidad penal en 10 cargos, entre ellos asesinato, exterminio, traslado forzoso de población, tortura y violación.