General israelí admite que financiaron y armaron a terroristas para acabar con el poder de Damasco


Por fin, Israel ha admitido que sostiene una guerra “secreta” en Siria. El general israelí a cargo de las agresiones, Gadi Eisenkot, se presta ahora a hablar abiertamente. Lo que antes era una “noticia no contrastada” ya se puede contar porque el ejército israelí y 'The Times' dan luz verde para ello.

Para ello ha sido necesario que Eisenkot se jubilara después de 40 años de “servicio” y pudiera soltarse la lengua: además ha concedido una segunda entrevista al 'New York Times' que no tiene desperdicio.

No se trata de incursiones esporádicas de la aviación, admite el general, ya que han llevado a cabo “miles de ataques” con la excusa de la presencia del ejército iraní en Siria.

Sólo el año pasado, Israel lanzó 2.000 bombas contra objetivos en Siria. Las incursiones aéreas se convirtieron en algo “casi cotidiano”, dice el general, porque en enero de 2017 el Primer Ministro Netanyahu dio luz verde a las agresiones.

Además, Eisenkot también reconoce que su ejército ha suministrado armas a los yihadistas para que atacaran al gobierno de Damasco.

En setiembre la revista Foreign Policy informó de que Israel había entregado armas y dinero a una docena de grupos yihadistas como mínimo. Las entregas formaban parte de la 'Operación Buena Vecindad' iniciada en junio de 2016 y terminada en noviembre del año pasado.

El gobierno de Tel Aviv pagaba un salario mensual de 75 dólares por cada miliciano que combatía en el frente, más cantidades fijas de dinero entregadas a los comandantes para que compraran armas en el mercado negro.

Hasta ahora Israel sólo había admitido oficialmente un programa de asistencia humanitaria a los heridos y a los familiares de los combatientes, a quienes entregaron 1.524 toneladas de alimentos, 250 toneladas de vestidos, 947.520 litros de combustible, así como material médico.

En setiembre, una noticia del diario israelí 'Jerusalem Post' confirmaba que el ejército israelí había entregado armas a los yihadistas en Siria, fue inmediatamente censurada y retirada de internet.

En noviembre, el general Gershon Hacohen admitió que el antiguo ministro de Defensa, Moshe Yaalon, se reunió personalmente con un grupo yihadista, sin precisar la fecha, aunque tuvo que ser antes de 2016, que es cuando fue sustituido en el cargo.