La desindustrialización de España: Cuando PSOE y PP nos convirtieron en el 'bar de copas' de la UE

España es el bar de copas de Europa. El lugar donde ingleses y alemanes vienen a emborracharse y hacer 'balconing'. Donde los presupuestos nacionales deben ser aprobados también por Alemania. Aunque no siempre tuvimos este triste escenario, España hace no mucho fue un país con industria, la potencia emergente de Europa...Pero el PP y el PSOE, bajo ordenes de Europa, no podían permitir eso, debían acabar con la industria española para dejarnos supeditados a Bruselas.

HISTORIA DE LA TRAICIÓN



Trasladémonos a la segunda mitad de los años 80. Esa época fue muy dura para la industria española. El gobierno de Felipe González no solamente estaba empeñado en que hacernos entrar en la OTAN, sino también en la Comunidad Económica Europea (CCE), una organización con la que España ya tenía firmado un tratado bilateral, que estaba resultando excelente y muy rentable para nuestra economía. Ahora, sin embargo, para dejarnos entrar en su muy elitista club, nuestros 'futuros socios europeos' exigían al gobierno de González que iniciara un suicida desmantelamiento de sectores enteros de nuestra economía. En modo contrario jamás autorizarían el ingreso de España en la CCE. Los "fundadores de Europa" no deseaban ningún tipo de competencia para sus productos y no podían permitir la entrada de un país que se había convertido en la décima potencia industrial del mundo.

Fue entonces cuando, con el pretexto de que España necesitaba una "reconversión industrial", se procedió al cierre de un gran número de industrias. Sectores enteros fueron desmantelados y miles de trabajadores perdieron su empleo. Se acabó también, en ese mismo periodo, y también por imposición europea, con una potente industria lechera que exigió el sacrificio del ganado vacuno de regiones enteras de nuestra geografía. En localidades del sureste de la península se cortaron las cepas de los viñedos como un "sacrificio necesario" para que se nos abrieran las puertas del supuesto "paraíso terrenal" al que llamarían luego Unión Europea. Había otros productores de vino entre los países que promocionaban la "Comunidad" que contaban con más privilegios que nosotros.

Ni que decir tiene que España quedó convertida en un enorme páramo desindustrializado. Y, consiguientemente, la mano de obra perdida en la industria fue desplazada hacia los servicios y la construcción. El entonces ministro de Economía, el socialdemócrata Carlos Solchaga, se preguntaba por aquellos días con jactancia "¿qué malo hay en que nos convirtamos en un país dedicado a los servicios?".

Esa fue la España de Felipe González, y con este alto precio se forjó la traición que nos llevó a un vergonzante acuerdo de incorporación a la flamante y selectísima CEE. Pocas personas recuerdan aquella resistencia numantina de muchos pueblos de España, y el silencio cómplice que se exhibieron la mayoría de los medios de comunicación de la época. 

Y contra aquella traición, algunos pueblos heroicos de España, como la localidad santanderina de Reinosa, se resistieron a los despidos y al cierre de sus industrias, sin saber que además estaban defendiendo España a la larga...Algunos trabajadores como los de Reinosa, pagaron con su vida la defensa de la industria, reteniendo a los directivos de la patronal y defendiendo en barricadas a la fábrica del asalto de la policía. Pero todo fue en vano. Finalmente, los traidores consiguieron lograr sus objetivos.

CONSECUENCIAS DE LA DESINDUSTRIALIZACIÓN



La "reconversión" no sólo liquidó la soberanía nacional de España, también erradicó 817.203 puestos de trabajo del sector industrial.

  • País Vasco: 144.624 puestos de trabajo
  • Navarra: 19.245 puestos de trabajo
  • Andalucía: 58.125 puestos de trabajo
  • Asturias: 25.350 puestos de trabajo
  • Islas Baleares: 19.504 puestos de trabajo
  • Canarias: 12.101 puestos de trabajo
  • Cantabria: 13.106 puestos de trabajo
  • Castilla y León: 10.800 puestos de trabajo
  • Castilla-La Mancha: 17.524 puestos de trabajo
  • Cataluña: 287.805 puestos de trabajo
  • Comunidad Valenciana: 43.121 puestos de trabajo
  • Extremadura: 15.613 puestos de trabajo
  • Galicia: 19.504 puestos de trabajo
  • Madrid: 71.800 puestos de trabajo
  • Murcia: 13.524 puestos de trabajo
  • La Rioja: 9.443 puestos de trabajo

LA TRAICIÓN PROSIGUIÓ CON AZNAR



Un informe del Tribunal de Cuentas consideró que durante los gobiernos de José María Aznar se vendieron en España 48 empresas públicas, muy importantes, por debajo de su valor real, entre ellas IBERIA, Red Eléctrica de España (REE) y la siderurgia estatal ENSIDESA. Según el documento aprobado por el pleno del Tribunal de Cuentas para su elevación al parlamento, el precio por el que el estado vendió parte o la totalidad de sus empresas fue "inferior" al establecido en las valoraciones independientes. El informe también señaló que, si bien los procesos de venta
contaron "al menos con una valoración externa", fue "frecuente" que el responsable de la auditoría "fuese también el asesor de la operación de privatización", circunstancia que, a juicio del Tribunal de cuentas, pudo "influir en la objetividad de la operación". Así por ejemplo, la Oferta Pública de Venta (OPV) de ENDESA en 1997, fue coordinada, entre otros, por dos bancos de negocios con participaciones en la compañía eléctrica. Algo parecido sucedió con REPSOL también en 1997, pues dos de los bancos que actuaron como asesor y coordinador global de la venta, respectivamente, eran accionistas de la petrolera.