La receta neoliberal de Bolsonaro para Brasil


"Vamos a unir al pueblo, valorar la familia, respetar las religiones y nuestra tradición judeo-cristiana, combatir la ideología de género... en definitiva, hacer que Brasil vuelva a ser un país libre de amarras ideológicas", con este discurso Jair Bolsonaro asumió ayer la Presidencia de Brasil.

¿Pero cual es su programa económico? Pretende aplicar la receta más ortodoxa del liberalismo con un plan basado en privatizaciones, descentralización y más ajuste fiscal.

El vencedor de las elecciones con un 55,13% de los votos, se destapó durante la campaña como un "fiel seguidor de la doctrina capitalista" y defensor de una mayor apertura y una menor carga tributaria.

"Nuestro Gobierno romperá paradigmas: vamos a confiar en las personas. Vamos a desburocratizar, simplificar y permitir que el ciudadano, o el emprendedor, tenga más libertad para crear y construir su futuro", dijo en su primer discurso.

Antes de lanzarse a la carrera presidencial, a Bolsonaro se le presumía como un nacionalista, pero adoptó una agenda liberal tras "fichar" para su equipo económico a Paulo Guedes, un liberal ortodoxo de la denominada Escuela de Chicago y quien ahora es ministro de Hacienda.

En su programa, el mandatario electo asegura que las economías de mercado son "históricamente el mayor instrumento de generación de renta, empleo, prosperidad e inclusión social" y que gracias a ellas "miles millones de personas están siendo salvadas de la miseria en todo el mundo", parece olvidar que la "economía de mercado" es el sistema que rige en el continente más pobre del mundo, África.

Uno de sus principales pilares será profundizar en las privatizaciones de empresas estatales, un camino que ya comenzó a explorar el antiguo gobernante Michel Temer.