Sudán es un país rico, su pueblo no


Sudán desde diciembre es protagonista de protestas populares contra el Gobierno y la miseria en la que convive el pueblo.

El Gobierno, en vez de hacer reflexión, argumenta que las protestas son fruto de injerencias de estados occidentales, mientras, el 46,5% de su población está bajo el nivel de pobreza.

Las autoridades gubernamentales obvian una cosa, ya trabajan para intereses extranjeros. Al igual que toda África, el país ya está sometido al neocolonialismo. Sudán posee una deuda de 16.090 millones de $ estadounidenses.

La situación de pobreza entre el pueblo no refleja la verdadera situación, dado que el país computa niveles altos de PIB gracias a los recursos de petróleo y en parte al oro que quedan en manos de muy pocas empresas, todas ellas extranjeras. Otros recursos de los que dispone es tungsteno, zinc y, probablemente, gas. Es uno de los países que más rápido ha incrementado su economía.

Copiando el modelo de trabajo europeo, han llegado a acuerdos con empresas de distintos sectores de la economía para trabajar conjuntamente en el desarrollo de importantes proyectos, que excluyen a la población local.

Mientras empresas y personal extranjero se hacen ricos expoliando los recursos del país, el 80% de la población trabaja en el sector agrícola, que solamente representa un 1,5% del PIB de Sudán.

Si el presidente tan preocupado resulta estar por las "injerencias externas", podría empezar a expropiar y nacionalizar los sectores estratégicos, decisión que aliviaría a las clases populares. Aunque eso podría enfadar a los países a los cuales van sus exportaciones petroleras: Corea del Sur, India, Tailandia, Estados Unidos...