El Gobierno acepta la propuesta de la Generalitat para que un “mediador” certifique el diálogo entre los partidos


El nacionalismo había exigido en las últimas semanas, en sus conversaciones con el Gobierno, la figura de un mediador. Un "testigo", una persona "neutral" que se sentara en la mesa de partidos sobre el futuro de Cataluña.

Hasta ahora, el Ejecutivo había dicho que no, que no quería ese papel porque no lo juzgaba necesario. Pero este martes, el Gobierno escenificó un claro cambio de discurso justo cuando pende la amenaza seria de que los PGE de 2019 sean tumbados la próxima semana en el Congreso. 

Antes abrieron el camino PSOE y PSC. Ahora Moncloa acepta que pueda incorporarse la presencia de un tercero a las conversaciones. Un tercero que rehúsa llamar "mediador", pero sí admite calificarlo de "relator", alguien "que pueda tomar nota, que pueda convocar" a las reuniones, "coordinar" a diferentes formaciones, en palabras de la vicepresidenta, Carmen Calvo, responsable de la negociación con el Govern. "El Gobierno cede al diálogo siempre", justificó en el Senado la número dos.