Trump rompe la cumbre con Kim Jong-un al negarse a levantar las sanciones


Cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mariscal de Corea del Norte, Kim Jong Un, se vieron las caras al punto de la mañana de este jueves en el hotel Metropole, pocos podían presagiar lo que iba a pasar tan solo unas horas después.

Como en la cena del día anterior, ambos conversaron con optimismo y presentaban buena cara, e incluso el norcoreano se arrancó a contestar una pregunta de la prensa extranjera. "Tengo el sentimiento de que vamos a lograr buenos resultados", señaló.

Todo parecía ir bien, y los protagonistas incluso dejaron entrever la posibilidad de abrir oficinas de representación de cada país en la capital del otro, algo que hubiera sido un avance histórico. Pero apenas superado el mediodía, todo se desvaneció cuando se anunció que las delegación estadounidense iba a abandonar el hotel sin "ningún acuerdo" ni participar en el almuerzo conjunto que estaba programado.

El motivo, según explicó el estadounidense, es que "Corea del Norte quería que levantáramos las sanciones por completo, y no podíamos hacerlo". Según la versión estadounidense, Kim habría llegado a ofrecer la clausura de la central de Yongbyon, clave durante años de su programa nuclear, pero no a hacer lo mismo con una segunda instalación.

"(Yongbyon) es una central muy grande, pero no es suficiente. Queríamos más, incluida esa segunda planta de uranio. Quiero acabar con las sanciones pero tienen que hacer más cosas. A veces tienes que estar listo para levantarte (de una negociación). Decidimos que no era apropiado firmar un acuerdo", aseveró.

El representante internacional de Corea del Norte, el español Alejandro Cao de Benós, se ha pronunciado así: "Esta vez no ha existido acuerdo formal en Vietnam. Se ha avanzado en el entendimiento mutuo pero aunque Corea lleva 14 meses sin pruebas nucleares, EEUU no quiere dar ningún paso. Que no esperen ningún desarme unilateral".