La explotación neocolonial a Haití, el cuarto país más pobre del mundo


La semana pasada en Haití los patriotas asesinados por la policía recientemente fueron enterrados con honores por parte del pueblo.

No es una novedad, la situación de protestas y asesinatos lleva años ya así, en el cuarto país más pobre del mundo y el tercero más hambriento. Sin embargo se suele olvidar una cosa, Haití es un país rico en minerales, pero son explotados por otros.

En 2012 las perforaciones realizadas por la empresa Eurasian Minerals -una empresa minera con sede en Toronto- mostraron la existencia de oro, plata y cobre en las montañas del noroeste de Haití por un importe calculado de más de 20 mil millones de dólares.

Con una extracción por parte de empresas nacionalizadas, Haití podría aliviar la pobreza de sus ciudadanos, el dinero generado por los minerales podría costear la construcción de carreteras, escuelas y redes de agua potable y de desagües, para esta nación de 11 millones de habitantes.

La citada empresa de sondeos exploratorios, Eurasian Minerals, ha conseguido por parte del gobierno haitiano licencias de explotación a cielo abierto. La minería a cielo abierto está prohibida por la Unión Europea por las grandes cantidades de cianuro necesarias para procesar la extracción de oro. En Haití esto contaminaría irremediablemente el agua del único río de importancia en el país, el Artibonito, incrementando la crisis humanitaria por la falta de agua.

Tony Rodham, hermano de Hillary Clinton, está a cargo de la mayor mina de oro de Haití y posee una licencia de explotación que abarca 26 años. Otro de sus negocios consiste en la importación de arroz desde Arkansas a Puerto Príncipe.

Bill Clinton también fue responsable de la destrucción de la actividad agropecuaria en Haití. En 1991, Jean Bertrand Aristide presidía Haití. Se ejecutó un golpe de Estado en su contra auspiciado por Estados Unidos. Para 1994, con la hegemonía colonial a sus anchas, la dictadura militar haitiana le proporcionaba más dolores de cabezas que beneficios a la Casa Blanca. Entonces Bill Clinton mandó 20 mil soldados estadounidenses en una operación llamada “Restauración de la democracia” y restituyeron al Presidente Aristide en el poder.

El retorno tuvo un costo: Clinton le chantajeó para que liberará el comercio de arroz y bajara las tasas aduaneras del 50 al 3%, con lo que cereal estadounidense era un 40% más barato que el haitiano. El objetivo era exportar los excedentes de arroz que se producía en Arkansas. La medida destruyó al sector campesino haitiano.

En el 2010, Bill Clinton pidió disculpas públicas por haber obligado a Haití a reducir los aranceles al arroz subsidiado importado de EEUU.

La ayuda "caritativa" tampoco suele llegar al país. En Haití, menos del 1% de la ayuda de emergencia fue administrado través del gobierno o de organizaciones haitianas. El 99% lo gestionaron contratistas extranjeras y ONG’s internacionales.