Puigdemont ocultó un informe interno que admitía corrupción masiva en su partido


La Guardia Civil descubrió el 2 de febrero de 2017 en un despacho de Infraestructures.cat, el organismo de la Generalitat encargado de centralizar la adjudicación de las grandes obras públicas, un informe interno elaborado por el Govern de Puigdemont que admitía la existencia de graves irregularidades en la licitación de contratos durante la etapa de Artur Mas y ratificaba punto por punto las sospechas sobre la financiación ilegal de la antigua CDC mediante comisiones ilegales de constructores que luego eran recompensados con encargos millonarios.

El informe fue terminado el 25 de octubre de 2016, en plena recta final del 'procés', pero el Ejecutivo nacionalista optó por meterlo en un cajón para que no trascendieran sus conclusiones.

Probablemente, nunca habría visto la luz si la Guardia Civil no llega a encontrarlo en la 'operación Pika', una de las últimas fases de la investigación contra el 3% y en el que ya están imputados el PDeCAT como sucesor directo de CDC y también ex altos cargos del Govern como Germà Gordó.

El documento, al que ha tenido acceso 'El Confidencial', estaba en la mesa de Pilar Matesanz, directora del Área de Contratación y Financiación de Infraestructures.cat, y habría sido elaborado por una comisión instructora en la que participaron, además de tres representantes del ente de la obra pública, altos cargos de las consejerías de Presidencia (dirigida por Neus Munté, del propio PDeCAT); Territorio y Sostenibilidad (encabezada por Josep Rull, uno de los más próximos a Puigdemont y también de la antigua CDC); Educación; Vicepresidencia y Economía y Hacienda, y Asuntos y Relaciones Institucionales y Transparencia.